La Paz. El presidente de Bolivia, Evo Morales, extendió este jueves su poder hasta los máximos órganos de la justicia, al designar 18 jueces nacionales interinos en una decisión calificada como totalitaria y antidemocrática por la dispersa oposición conservadora.

Morales, quien inició hace menos de un mes su segundo mandato tras ser reelecto por amplio margen en diciembre, nombró abogados de diversa tendencia política para llenar cinco vacancias en la Corte Suprema, 10 en el Tribunal Constitucional y tres en el Consejo de la Judicatura.

El mandatario usó de ese modo los poderes extraordinarios que le otorgó la semana pasada la mayoritariamente oficialista Asamblea Legislativa, que autorizó las designaciones interinas hasta fin de año, cuando se realizará la primera elección popular de jueces en el empobrecido país sudamericano.

Los jueces interinos, más los pocos que están en funciones, deberán poner fin a una crónica retardación de causas e iniciar una "revolución" judicial, dijo Morales, quien impulsa una "refundación" del país en base a una nueva Constitución "plurinacional" y socialista vigente desde febrero del 2009.

"Ahora es el día que empieza la descolonización de la justicia boliviana, ese resabio que tenemos en la estructura del Estado", señaló tras tomar juramento a los magistrados, la mayoría poco conocidos, en la sede de la Corte Suprema en la sureña ciudad de Sucre, en un acto transmitido por televisión.

La presidenta de la Corte, Beatriz Sandoval, quien había calificado previamente como inconstitucionales a las designaciones interinas, asistió en silencio a la ceremonia.

Morales negó haber designado sólo a partidarios suyos. "Apenas conozco cuatro o cinco", aseguró y emplazó a los nuevos jueces a juzgar sin temor al mismo presidente y a sus ministros si fuese necesario.

"No estoy designando ni posesionando (jueces) para que defiendan a Evo Morales. Si cometo error métanme a la cárcel, queremos autoridades justas que hagan justicia", dijo, asegurando que las designaciones fueron producto de consultas con organizaciones profesionales y colegios de abogados.

Según cifras oficiales, tres de cada cuatro presos en cárceles bolivianas no tienen condena y más de 10.000 procesos están atorados en los tribunales.

¿Totalitarismo? El prefecto opositor del departamento oriental de Santa Cruz, Rolando Aguilera, calificó a las designaciones como "un atentado contra la independencia de poderes" y acusó a los nuevos jueces de estar "sometidos a la voluntad y decisión del presidente".

"Estamos encaminados hacia la dictadura, donde tenemos una democracia disfrazada y donde el Presidente ostenta el poder absoluto", dijo Aguilera, comparando a Morales con su aliado el presidente venezolano Hugo Chávez, según radios locales.

En parecido tono, el líder de la oposición en el Senado, Germán Antelo, denunció que el oficialismo "utilizó su aplanadora en la Asamblea Legislativa para dar poderes inconstitucionales al presidente".

Con más de dos tercios de votos oficialistas en la Asamblea, Morales tiene ahora un panorama muy distinto al de sus primeros cuatro años de gobierno, cuando sufrió un radical bloqueo en el Senado, controlado por la oposición.

En la agenda legislativa de las próximas semanas figuran leyes orgánicas de los poderes judicial y electoral y una ley de autonomías, consideradas claves en el proceso de reformas impulsado por el mandatario socialista.