El presidente de Bolivia, Evo Morales, pidió ante la 68 Asamblea General de las Naciones Unidas la constitución de un tribunal internacional para "empezar una demanda al gobierno de (Barack) Obama" por crímenes de lesa humanidad.

Morales afirmó además que "Estados Unidos es el albergue de terroristas, delincuentes y corruptos", en relación a los procesados y sentenciados de la justicia boliviana que huyeron a ese país.

En un discurso muy crítico con la política de EE.UU. al que dedicó numerosas referencias, Morales se preguntó ante la ONU: "¿De qué paz y qué democracia hablan algunos presidentes que vienen aquí cuando se dedican a bloquear el espacio aéreo, no dar garantías para nuestra presencia en este foro y espiar (...) a gobiernos democráticos, sus aliados y la ONU?".

"No puede haber dueño del mundo, se equivocan. (Estados Unidos) no respeta las resoluciones de la ONU, no firma convenios importantes", aseguró Morales este miércoles a última hora, citado por las agencias ABI, EFE y DPA.

"La lucha contra el terrorismo es el mejor pretexto para las intervenciones militares unilaterales, pero el terrorismo no se combate con más gasto militar ni con intervenciones unilaterales, sino con política social, tolerancia religiosa y más democracia", añadió.

Evo Morales se refirió a la propia situación de Estados Unidos, al lamentar que los gastos militares asciendan a US$700.000 millones cuando "hay tantos hermanos de Estados Unidos sin vivienda, trabajo o escuela". Además, aseguró que el capitalismo quiere salvar su crisis con la guerra. "No se puede entender usar tanta plata para atacar a otros países".

Tal y como reclamara el martes en rueda de prensa, el mandatario planteó cambiar la sede de la ONU para que esté en un estado que haya ratificado todos los tratados de Naciones Unidas. "Estados Unidos nunca ratificó tratados relacionados con los derechos humanos y la Madre Tierra. Aquí no se garantizan visas ni sobrevuelos. Algunos nos sentimos inseguros", denunció.

Salida al mar. Evo Morales se refirió también al conflicto que Bolivia mantiene con Chile por la salida al Pacífico del país boliviano y reiteró que no van a desconocer los "derechos irrenunciables de soberanía que Bolivia tuvo y mantiene sobre el mar".

Tras repasar las "contradicciones" del presidente de Chile Sebastián Piñera sobre la cuestión, aseguró que su pedido ante los tribunales internacionales no es un acto hostil, sino una muestra de respeto y confianza en los mecanismos de resolución pacífica de los conflictos.