El ex canciller de Brasil, Antonio Patriota, asumió ante su gobierno la responsabilidad por la salida del senador Roger Pinto de Bolivia, según publica este miércoles en su edición digital el diario Folha de Sao Paulo.

De acuerdo a la publicación, una vez que Patriota se enteró de que el parlamentario boliviano había llegado de Bolivia tras dejar la embajada de Brasil en La Paz, conversó con la presidenta Dilma Rousseff, quien le pidió identificar a los responsables de la operación.

Fue cuando Patriota asumió la responsabilidad del incidente como cabeza del servicio diplomático de su país, no obstante a que el encargado de negocios de la embajada de Brasil en Bolivia, Eduardo Saboia, fue quien coordinó el operativo y acompañó personalmente a Pinto en su trayecto de La Paz hasta Brasil.

Patriota posteriormente tuvo que renunciar al cargo, tras lo cual fue designado embajador en la Organización de Naciones Unidas.