Brasilia.- El exalcalde de Sao Paulo Fernando Haddad será el candidato a la presidencia de Brasil del Partido de los Trabajadores en caso de que el encarcelado expresidente Luiz Inácio Lula da Silva no pueda participar en la elección de octubre, dijo este viernes una fuente del partido.

Si Lula puede postular, la aspirante del Partido Comunista Manuela D'Avila abandonará su candidatura y se convertirá en su compañera de fórmula, según la fuente, que es cercana a las negociaciones y solicitó la condición de anonimato.

Más tarde este viernes, la líder del Partido de los Trabajadores, Gleisi Hoffmann, dijo después de visitar a Lula en el edificio de la policía federal en Curitiba donde está encarcelado que el expresidente pidió unos días más para que el conglomerado decida el nombre de su compañero de fórmula.

No fue posible contactar inmediatamente a Haddad ni a D'Avila para pedirles comentarios.

Lula, de 72 años, lidera los sondeos de opinión sobre la carrera presidencial más incierta del país en décadas, a pesar de que tiene pocas posibilidades de competir.

El Partido de los Trabajadores ha dicho que planea nominar a Lula en su convención del sábado, a pesar de que no puede hacer campaña mientras esté encarcelado y es casi seguro que se le prohibirá participar en la elección del 7 de octubre debido a que fue hallado culpable de corrupción.

La selección de Haddad sugiere que los funcionarios del partido se están haciendo a la idea de intentar transferir el apoyo a Lula en lugar de intentar de que arme su propia campaña desde prisión.

Haddad, de 55 años y descendiente de libaneses cristianos, perdió su campaña a la reelección como alcalde de Sao Paulo en 2016, en una sorprendente derrota en primera ronda frente al conservador Joao Doria.

La relativa juventud de Haddad y el que no se haya visto involucrado en los escándalos que corrupción que sacuden a la política brasileña han fortalecido las expectativas de que sea el posible sustituto de Lula. Sin embargo, su derrota de 2016 y la falta de una conexión con la base del partido en el noreste del país le juegan en contra.

A pesar de su postulación a la presidencia, la mayoría espera que D'Avila y el Partido Comunista de Brasil eventualmente unan fuerzas con el Partido de los Trabajadores.