El manejo adecuado de los nuevos programas sociales gubernamentales y la mejora de los ya existentes fue destacado por el representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el Perú, John Preissing.

Reconoció que el Perú tiene un firme compromiso de erradicar el hambre. "Observamos avances del gobierno y de la población en el tema", dijo en declaraciones al Diario Oficial El Peruano.

Señaló que los programas sociales están bien encaminados, aunque pueden ser perfeccionados a nivel operacional, tras resaltar la ley de alimentación saludable y el programa Qali Warma, que atiende a 2,6 millones de escolares y llega a cerca del 50% de escuelas públicas.

"Existe progreso en eliminar el hambre y la desnutrición, pero aún existe un 18% de niños con desnutrición crónica", subrayó.

Proveedores. Asimismo, refirió que es fundamental que los pequeños productores provean alimentos a Qali Warma. Además, permitirá tener un programa desconcentrado con alimentos locales.

Para ello, los productores deben organizarse y ofrecer sus productos de manera consistente, teniendo apoyo técnico y acceso a servicios. "Que los agricultores ofrezcan productos de calidad y las escuelas puedan adquirirlos son dos partes de un mismo proceso", expresó.

El 82% de las unidades productivas agrarias en el Perú mide cinco hectáreas o menos.

Por otro lado, Preissing advirtió sobre la necesidad de promocionar la dieta andina, que incluya frutas, hortalizas y alimentos que produce el país, como respuesta a las necesidades nutritivas de la población.

"Las frutas varían de acuerdo con la estación y con la zona. Por esto pueden haber intercambios de productos dentro del país", sugirió.

La FAO, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y algunos gobiernos regionales han elaborado canastas regionales con productos locales, acordes al ciclo productivo de dichas zonas.

De este modo, apuntó, se fortalece la cadena de valor de los pequeños productores.

"El Gobierno nacional debe reforzar la capacidad en los niveles subnacionales, tanto en monitoreo de la nutrición, productividad, acceso a los alimentos como en inocuidad", recomendó.

En esa línea valoró iniciativas como Mi Riego, la modernización del Instituto Nacional de Investigación Agraria (INIA) y el acceso al crédito por medio de Agrobanco, que debe extenderse a un mayor número de usuarios.

Quinua. Preissing también recordó la fuerte relación entre quinua y agricultura familiar, después de recordar que la primera dama, Nadine Heredia, fue nombrada embajadora de la FAO para el Año Internacional de la Quinua.

Actualmente, el organismo de las Naciones Unidas realiza talleres técnicos en apoyo al programa Qali Warma orientados a educadores, productores y líderes del Gobierno, con apoyo de la FAO Brasil.

Pequeños agricultores. El representante del organismo internacional recomendó continuar la doble vía de programas y políticas para enfrentar la desnutrición y el hambre, y enfocarse en la productividad del pequeño agricultor, porque así se logrará sacarlo de la pobreza y garantizar la seguridad alimentaria.

"La desnutrición abunda en zonas rurales. Una mayor productividad de los pequeños agricultores permitirá llegar a las personas más vulnerables y que obtengan dinero adicional con la venta de sus productos." Sostuvo que programas como Mi Riego y Mi Siembra son maneras de atender a los pequeños productores, tras recordar que 2014 será el Año Internacional de la Agricultura Familiar.