Santiago. Las respuestas de emergencia a la tormenta tropical Agatha deben incluir la recuperación de los medios de vida de las familias rurales afectadas, ya que la gran mayoría de ellas depende de actividades relacionadas a la agricultura, afirmó hoy la FAO.

“Incluir la agricultura en la respuesta inmediata da a las familias la oportunidad de recuperar rápidamente sus capacidades de producir alimentos y generar ingresos”, dijo el coordinador Subregional de la FAO para América Central y su Representante en Panamá, Deodoro Roca.

La FAO también llamó a los gobiernos de Centroamérica a reforzar sus sistemas de prevención y respuesta a las emergencias climáticas, dada la vulnerabilidad de la subregión a fenómenos naturales y a la temporada de huracanes que recién comienza.

La acción de los gobiernos puede reducir vulnerabilidad climática. La ubicación geográfica, la deforestación y degradación de los recursos naturales son factores que explican la vulnerabilidad de Centroamérica a eventos naturales extremos, exacerbados en los últimos años por los efectos del cambio climático.

Una estrategia para enfrentar el cambio climático y la temporada de huracanes debe incluir factores como el manejo integral de las micro-cuencas, la reforestación, la recuperación de los suelos degradados, y un mejor manejo de los recursos hídricos.

Según la FAO , fortalecer las iniciativas que ya están en marcha a nivel nacional y subregional mejorará la capacidad de los países para enfrentar con éxito las temporadas de huracanes ahora y en el futuro.

Acciones a corto y largo plazo. A corto plazo, la creación o fortalecimiento de sistemas de adaptación, prevención y respuesta al cambio climático y eventos climáticos extremos aumentaría la rapidez de los gobiernos para reaccionar frente a ellos.

En el mediano y largo plazo, la incorporación de un enfoque de cambio climático y de un mejor manejo de los recursos naturales contribuirían a aumentar la resistencia de los países ante estos eventos.

Prácticas que han tenido éxito. Experiencias anteriores implementadas por la FAO en los países centroamericanos han permitido identificar prácticas y acciones que pueden ser replicadas en respuesta a la tormenta tropical Agatha, y otros eventos similares que pueden darse en la temporada de huracanes.

En países como Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Honduras se ha comprobado empíricamente que áreas y cultivos en los cuales se utilizan sistemas agroforestales han resistido mejor eventos extremos como sequías e inundaciones.

Los sistemas agroforestales permiten la siembra de distintos cultivos en la misma tierra, aumentando la disponibilidad y variedad de alimentos para el consumo, eliminando el fuego como herramienta de preparación para la siembra.

Las tierras donde se utilizan sistemas agroforestales también suelen resistir mejor el exceso de lluvias porque esta técnica permite la regeneración del suelo, lo que disminuye la erosión y aumenta su capacidad de retener humedad.

Por otro lado, se observa también que la participación de los gobiernos y comunidades a nivel local ha tenido resultados significativos en la preparación y capacidad de respuesta inmediata.

La conservación in situ de variedades locales de semillas y la creación de bancos de semillas locales en países como Guatemala, Honduras y Nicaragua han permitido reanudar la producción con más rapidez en las comunidades afectadas, mientras que la capacitación de los agricultores y formación de promotores ha permitido replicar las nuevas prácticas agroforestales.

Un efecto similar ha tenido el establecimiento de empresas campesinas de producción y procesamiento artesanal de semillas en Honduras.

En El Salvador, un proyecto de emergencia implantado en respuesta a la Tormenta Stan y a la erupción del Volcán Ilamatepec, logró restablecer los medios de vida de cerca de tres mil familias en Ahuachapán.

Una visita realizada al Departamento, después del paso de Agatha, permitió comprobar que la producción de esas familias pudo resistir el paso de la tormenta.

“Sabemos lo que funciona, los gobiernos y la FAO lo han aprendido en la práctica. Lo que todavía falta son los recursos necesarios para replicar y aumentar la escala de las intervenciones, para que sus beneficios puedan generar mejoras en la seguridad alimentaria a nivel nacional”, destacó Roca.

Agatha: técnicos de la FAO evalúan daños. El paso de la tormenta tropical Agatha activó los sistemas de emergencias de los países centroamericanos.

En Guatemala, el país más dañado por la tormenta que también afectó El Salvador y Honduras, 52 técnicos de la FAO fueron a terreno a apoyar al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) a identificar, valorar y cuantificar los daños causados.

Se han reportado pérdidas preliminares de cultivos en alrededor de 200 municipios del país, principalmente en la producción de maíz, frijol, tomate, papa, cebolla y otras hortalizas, y daños a unidades de riego.

La evaluación en curso permitirá formular los proyectos de respuesta a la tormenta tropical. El objetivo inicial de la FAO será recuperar la producción del presente ciclo agrícola, que recién había empezado en mayo, para que las familias afectadas no tengan que depender de la ayuda alimentaria por un periodo largo.

En total, 270 mil familias en 20 de los 22 departamentos de Guatemala fueran afectadas por Agatha, que en 18 horas generó precipitaciones 25% superiores a las causadas por la Tormenta Stan en 2005.

En El Salvador, más de 20 mil familias han sido afectadas por la tormenta, y el Gobierno reporta pérdidas del orden de US $6 millones, principalmente en granos básicos, hortalizas e infraestructura como los sistemas de riego.

En Guatemala y El Salvador también se ha verificado el aumento en los precios de algunos alimentos después del paso de la tormenta tropical. La temporada de huracanes en Centroamérica inició el 31 de mayo.