Bogotá.  La mayor guerrilla izquierdista de Colombia, las FARC, reiteró este lunes su llamado al gobierno para que haga públicos los protocolos de seguridad para concretar la ofrecida liberación de dos militares secuestrados y denunció un incremento de operativos militares que podrían entorpecer la entrega.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron en abril del 2009 la liberación del suboficial Pablo Emilio Moncayo, del soldado Josué Daniel Calvo y la entrega de los restos del oficial de la policía Julián Ernesto Guevara, quien murió en cautiverio.

Pero la liberación no se ha concretado por las posiciones encontradas del presidente Alvaro Uribe y de la guerrilla que mantiene en su poder a 24 efectivos de las Fuerzas Armadas, a quienes busca intercambiar por cientos de rebeldes encarcelados a través de un acuerdo humanitario con el gobierno.

"Estamos atentos a la publicación de los protocolos, por medio de los cuales el gobierno precise las garantías y la seguridad de quienes participen de toda la misión", dijo un comunicado del grupo rebelde publicado a través de la página en internet de la agencia Anncol www.anncol.eu.

"Una vez conocidos los protocolos de garantías, entregaremos a través de Colombianos y Colombianas por la Paz las coordenadas para iniciar el proceso que lleve al cabo Moncayo y al soldado Calvo de regreso a su hogar, y para que doña Emperatriz pueda recibir los restos de su hijo", agregó.

Las FARC admitieron la participación de Brasil, del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y de la Iglesia Católica en el proceso de liberación de los dos rehenes que, de acuerdo con fuentes del gobierno, sólo se daría después de las elecciones legislativas del próximo domingo.

La guerrilla exige para la entrega de los rehenes que el gobierno retire al Ejército de la zona donde será la liberación, así como la suspensión de los sobrevuelos de aeronaves militares.

La senadora del Partido Liberal Piedad Córdoba, quien cuenta con la autorización del gobierno como facilitadora para la liberación, recibirá las coordenadas del sitio en medio de la selva en que los rebeldes entregarán a los rehenes.

Inicialmente Uribe exigió que las FARC liberaran en forma simultánea a los 24 efectivos de las Fuerzas Armadas que mantienen plagiados en las selvas del país y denunció que buscaban ganar protagonismo a nivel internacional y limpiar su imagen con las entregas graduales.

Posteriormente, el mandatario accedió a las liberaciones graduales y autorizó a Córdoba, junto con la Iglesia Católica y el CICR, para constituir una misión humanitaria que participe en el proceso.

Brasil prestará los helicópteros y las tripulaciones para que la misión humanitaria reciba a los rehenes.

El suboficial Moncayo, secuestrado por las FARC hace más de 12 años, es uno de los rehenes más antiguos del conflicto interno de más de cuatro décadas que se registra en Colombia, y ganó protagonismo a nivel internacional por las caminatas de su padre, el profesor Gustavo Moncayo, para exigir su liberación.