Las guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han señalado que de firmarse un acuerdo de paz con el gobierno, el grupo no entregará las armas.

En una entrevista con el diario colombiano El País, publicada este domingo, el jefe del grupo, Jesús Emilio Carvajalino, alias "Andrés París", subrayó que las FARC no quieren protagonizar un "acto de rendición ni de sometimiento" en la mesa de negociaciones instalada hace seis meses en La Habana, Cuba.

Al negar que las filas de la guerrilla estén debilitadas por la ofensiva militar de la Fuerza Pública, el jefe guerrillero dijo que "el Gobierno después de seis meses de diálogos tiene que ser sensato porque no están hablando con una guerrilla derrotada y los planes que tienen para derrotar militarmente a la guerrilla en estos seis meses no les han dado resultados".

Agregó que el fuego en Colombia cesará cuando exista la voluntad de ambas partes de que esto ocurra y eso implica que se respeten todos los acuerdos que se firmen en la mesa de negociaciones.

Como ejemplo de un modelo de proceso a seguir citó el de Irlanda del Norte, donde no hay conflicto armado oficialmente desde hace 14 años a pesar de que no haya habido un acto simbólico de entrega de armas.

El llamado "Hombre de las Comunicaciones" de las FARC, quien se encuentra en La Habana por ser el encargado de difundir los comunicados y concertar entrevistas con la prensa, recordó que una guerrilla es 80% política y 20% militar y puede protagonizar transformaciones en un país a través de estrategias acertadas.

"Los guerrilleros de hoy somos los suficientes para seguir protagonizando hechos de guerra o hechos de paz y la voluntad nuestra no se ha arreado en lo político ni en lo militar. El Gobierno de Colombia tiene que ser sensato y seguir reconociendo que está sentado con una fuerza política", expresó.

En ese sentido, el cabecilla mencionó que el difunto presidente venezolano Hugo Chávez fue fundamental para que el grupo izquierdista decidiera sentarse a la mesa con el Gobierno de Juan Manuel Santos y menguar los ataques militares en los últimos meses.

"Sin la ayuda de Chávez en las FARC se hubiera pensado solo en una respuesta militar y en la confrontación armada; es Chávez quien construye la posibilidad de un nuevo entendimiento de paz", aseguró.

De acuerdo con el jefe negociador, la diferencia entre el fallido proceso de paz del Caguán iniciado durante el Gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002), es que esta vez son muchos más los sectores sociales comprometidos con la iniciativa.

Asimismo, aseguró que en esta oportunidad el contexto internacional es más favorable con la participación de países como Venezuela cooperando como garantes de un proceso transparente.

"Venezuela, que está jugando a la paz y estimulando un acuerdo pacífico y la oligarquía colombiana y sus servicios especiales conspirando con la oposición terrorista para desestabilizar el gobierno del presidente Nicolás Maduro", agregó.

Por otra parte, el líder rebelde resaltó que los miembros de las FARC que no consideran la posibilidad de pagar con cárcel los delitos cometidos en el marco del conflicto armado.

"Tenemos la disposición de encontrar y construir en la mesa de diálogos la soberanía del articulado jurídico que genere la participación política de la guerrilla en nuevos escenarios (...) No pensamos ir a la cárcel y hay que encontrar las figuras que están ahí en la Constitución para que las apliquemos", precisó.

El insurgente reiteró que las FARC no han robado tierras a los campesinos colombianos y que para sus actividades y necesidades, el grupo no requiere más de diez hectáreas que han sido adquiridas de forma legal a través de campesinos que cooperan con la guerrilla.

París insistió también en que el único instrumento para que el proceso de paz represente un verdadero cambio histórico para todos los colombianos, es una Asamblea Nacional Constituyente, a pesar de que el Gobierno en repetidas oportunidades ha rechazado esta posibilidad.

Luego de lograr el primer acuerdo de la agenda de paz relacionado con el tema agrario, las partes discuten ahora mismo el segundo punto relacionado con la desmovilización de los miembros de las FARC y su eventual participación en el escenario político de Colombia.