“Es probable que la señora (Cristina) Kirchner haya hablado mucho, pero en la práctica nosotros sentimos mucho más la agresión de Brasil. Tuvimos mucha presión por el lado de Brasil”, admite el saliente presidente de Paraguay, Federico Franco, quien revela en una entrevista a ABC Color que el gobierno de Dilma Rousseff mandó hacer lobby para que la Alianza del Pacífico (Chile, Perú, Colombia y México) no aceptara al Paraguay. Reitera que los vecinos tendrán que entender que el país es libre, soberano e inconquistable.

–El Palacio de Gobierno está precioso...

–Lo del Palacio fue una necesidad. Estaba a punto de caerse. Estaba totalmente carcomido por kupi’i. Ahora está en condiciones de recibir a hasta 600 personas, pero con la carga bien distribuida. La recuperación se hizo por rigor científico.

–¿Se recuperó 50%?

–Y un poco más del 50%. La gente que quiera puede visitar el Palacio este domingo. Todo lo hicimos en un año y dos meses. Tengo la esperanza de que el otro gobierno haga el resto.

–¿Hay alguna comparación con los otros palacios presidenciales, la Casa Rosada, la Moneda?

–Yo conozco la Casa Rosada. La verdad es que este Palacio me parece más coqueto. El otro parece más frío. Yo no sé, a lo mejor yo no conocí todo... Este incluso tiene muchos más lujos actualmente que la Casa Rosada. Este parece mucho más acogedor. Este, además, es anterior a la Casa Rosada. Yo creo que el color de la Casa Rosada parte de acá.

–Hubo mucha polémica porque usted quiso bajar ese cuadro alegórico de la Independencia.

–Durante toda la vida nos engañaron con ese cuadro de la Independencia. Nuestros próceres se estarán revolcando en su tumba. Es el cuadro mal llamado Intimación a Velazco (el último gobernador español) que aparece en nuestro billete de 10.000 guaraníes. Ese cuadro no representa la Independencia del Paraguay. Representa el acto del 24 de mayo de 1810 en Buenos Aires. Es la reunión en la que Cornelio Saavedra, Castilli, Moreno y Belgrano intiman al gobernador Hidalgo de Cisneros y lo obligan a renunciar. Se utiliza el gesto de tirar la silla al suelo para significar que cayó el régimen español en Buenos Aires. En esa misma noche resuelven la presencia de Belgrano en el Paraguay para anexarlo. Vino con esa intención, pero fue derrotado por el ejército paraguayo, primero en la Batalla de Cerro Porteño y luego Tacuary. Así que ese cuadro que está aquí en el Palacio no nos representa.

–¿Cómo vino a parar allí?

–El cuadro lo pintó Guillermo Darren, un pintor italiano, a pedido del presidente Irigoyen. Cuando se lo destituye, el gobierno (que lo reemplazó) no quiso comprar el cuadro y lo compró Silvano Godoy, quien lo trajo al Paraguay.

–Usted quiso sacar ese cuadro...

–Yo puedo sacarlo todavía, pero ya forma parte de la cultura. Lo que hice fue taparlo con una bandera paraguaya. El presidente (Horacio) Cartes me dijo que lo va a mantener tapado.

–Alguien dijo que se quería sacar porque había unos coleccionistas europeos interesados y que se pretendía reemplazar por pinturas de amigos...

–De ninguna manera es cierto lo que se dice. Si es por mí, pondría en el Palacio cuadros alegóricos de la Revolución Comunera, el primer grito de libertad en América que se inició en el Paraguay con la presencia de Fernando de Mómpox y José de Antequera y Castro. El paraguayo que le acompañó fue Juan de Mena, que le enfrentó al virrey del Río de la Plata que trajo al ejército para destruir. Yo pondría un cuadro de la Independencia del Paraguay, de la Guerra del 70 y de la Guerra del Chaco. Son los cuatro elementos más importantes que nos unen como Patria.

–Se le nota muy nacionalista. También pidió la devolución por Brasil del Cañón Cristiano, los archivos de antes de la Triple Alianza...

–El Archivo Nacional de Asunción fue el más importante del Río de la Plata. Documentó la evolución del Paraguay y de la región desde sus inicios en 1537. El 12 de agosto de 1869, luego de la heroica defensa de Piribebuy, la tercera capital del país, fue saqueado y depredado el Archivo Nacional por la soldadesca brasilera. Una parte de esos archivos fue llevada por el ministro Da Silva Paranhos, el poder en el Paraguay vencido y ocupado. Entre los documentos que llevó estaban los antiguos títulos coloniales del Paraguay sobre sus límites históricos, largamente codiciados por Portugal y, finalmente, despojados por el imperio del Brasil. En 1981, Brasil devolvió los archivos de Paranhos, quien detentaba el título de vizconde de Río Branco. Los 50.000 documentos devueltos no son todo de lo que se apropió Paranhos. Yo hice repetidos reclamos para su restitución, junto al Cañón Cristiano, primero al ex presidente Lula y a la actual presidenta, Dilma Rousseff. Los brasileños devolvieron aquellos documentos bajo el título de “Colección Río Branco”, que encubre la tragedia de la Triple Alianza. Se refiere al Río Blanco, el límite natural del Paraguay con Brasil hasta antes de los despojos territoriales de la Guerra, las dos terceras partes del territorio nacional. Por eso, este 12 de agosto, en el 144º aniversario de la Batalla de Piribebuy, que recuerda la inmolación de miles de hombres, mujeres y niños, en un acto de justicia y reivindicación histórica, vamos a cambiar el nombre de los archivos llamados de Río Branco por el de “Archivo Guerra Guasu”.

–Es evidente que la arbitrariedad que cometieron los presidentes de Brasil, Argentina y Uruguay con su gobierno despertó el nacionalismo. ¿Pensaron encontrar un país débil, manipulable?

–Yo creo que sí. Pensaron que iba a ser fácil someter al Paraguay con los famosos petrodólares. Pero se encontraron con un país convencido de su historia, de su causa y de sus principios. La República del Paraguay del 15 de mayo de 1811 ha quedado independizada del Reino de España para ser una República libre, soberana e independiente para siempre. Y ahora hay que agregarle una frase nueva: Paraguay es libre, soberano, independiente e inconquistable. Así figura en la Declaración de Independencia. Y eso es lo que hemos hecho: salimos de un paradigma histórico, de mirar toda la vida hacia el Atlántico. Hoy también miramos al Pacífico. Somos socios observadores de la Alianza del Pacífico, y el Paraguay se prepara para ofrecer a sus habitantes, de aquí a poco, la posibilidad de tener negocios con un mercado mucho más abierto, mucho más competitivo y sobre todo más serio, donde prevalece lo jurídico sobre lo político, no como en el Mercosur, donde uno de sus presidentes (el uruguayo José Mujica) dijo que acá (en la región) prevalece lo político sobre lo jurídico.

–¿Cuál fue el gobierno que más maltrató al Paraguay?

–Yo no creo que eso sea ni importante ni determinante. Creo que el daño está hecho. Los países vecinos no tuvieron un trato correspondiente con nosotros. El golpe lo hicieron ellos al Mercosur introduciendo a Venezuela por la ventana, en forma absolutamente ilegal e inoportuna.

–¿Cómo ve el futuro del Mercosur después de todo lo que pasó?

–Hoy, por ejemplo, la Comunidad Europea no reconoce un Mercosur sin Paraguay. La situación del Mercosur en estos momentos adolece de una afección aguda que amerita un replanteamiento. Habría que refundar el Mercosur. Ni siquiera el artículo primero del Tratado firmado en Asunción en 1991 se cumple. Es el que garantiza la libre circulación de mercaderías entre los países. Nosotros tenemos un proteccionismo agudo tanto de Brasil como de Argentina. Cuando un producto paraguayo va a ingresar aunque sea de paso por territorio de uno de estos países, las trabas son extraordinarias.

–¿Por qué se dice que fue el gobierno de Cristina Kirchner el que peor trato dispensó al Paraguay?

–No. Yo por lo menos no dije eso. Es probable que la señora Kirchner haya hablado mucho, pero en la práctica nosotros sentimos mucho más la agresión de Brasil. Tuvimos mucha presión por el lado de Brasil...

–¿Se refiere a las trabas comerciales?

–Hubo incluso un agresivo lobby de los brasileños para evitar la aceptación del Paraguay en la Alianza del Pacífico. Ellos no hablaron mucho, pero actuaron mucho.

–¿Tuvo consecuencias?

–Felizmente, no. Brasil hoy tiene un problema muy importante que tendrá que definir muy pronto. La ciudadanía, los medios (de comunicación) brasileros y sus parlamentarios entienden que hubo un fracaso rotundo de la Cancillería brasilera. Hay un divorcio notorio entre Planalto (Gobierno) e Itamaraty (Relaciones Exteriores).

–¿Usted cree que puede cambiar el panorama muy pronto?

–Yo espero que el Brasil actúe como debe, como un país grande y poderoso, que entienda la libre autodeterminación de los pueblos, que asuma la no intromisión en los asuntos internos y que reconozca que el Paraguay no es ninguna aldea, ni una provincia del Brasil. Paraguay, repito, es una República, libre, soberana, independiente e inconquistable para siempre...

–¿Y el caso de Argentina con Yacyretá?

–Argentina nunca honró su deuda en Yacyretá. Al contrario, ahora tuvieron una avivada. Quisieron introducir US$200 millones al presupuesto de Yacyretá.

–¿Por qué despidió al director de Yacyretá?

–Por eso. Hubo un error que él mismo reconoció. No hizo la rectificación que le pedimos y por ese motivo hablamos con él en forma amistosa. El entendió. El Dr. (Enrique Cáceres) Rojas reconoció que fue un error. Ahora tenemos que dejar en claro la posición de este gobierno respecto a esa verdadera agresión al Paraguay de parte de la Argentina, de incluir US$200 millones a la deuda de Yacyretá. Eso no corresponde.

–¿Cree que serán normales las relaciones mientras sigan Cristina Kirchner y Dilma Rousseff?

–No sé. Prefiero no hacer futurología. Yo deseo que se normalicen las relaciones, pero que reconozcan que se actuó de manera cruel e injusta con la República del Paraguay.

–¿La ideología que profesan tuvo que ver para esta descomposición?

–Absolutamente. Todas las decisiones que tomaron fueron por cuestiones ideológicas. ¿O usted tiene dudas respecto a que la exclusión del Paraguay de Mercosur no tuvo como finalidad el ingreso de Venezuela por la ventana? Se aprovechó absolutamente. El Mercosur dejó de ser un mercado con protección jurídica y de desarrollo económico, para convertirse en un club ideológico político. Eso lo dijo el propio (Nicolás) Maduro en la última cumbre, en Montevideo. Dijo que el Mercosur debe dejar de ser una institución jurídica para convertirse en una institución político-social.

–¿Qué tiene que hacer Horacio Cartes con el Mercosur?

–El presidente Cartes está actuando bien. Merece mi más absoluto respaldo. Está trabajando bien por la soberanía del Paraguay. Tuvo una posición ética. Se le invitó a participar en la reunión del Mercosur en Montevideo, y no fue. Se le invitó a participar en una actividad con el Papa (Francisco en Río de Janeiro). Me llamó y me comunicó su decisión de no asistir. Cartes en ese sentido viene teniendo una posición coherente, ética y principista.