El presidente del Consejo de Ministros de Perú, Alberto Otárola, aseguró este domingo que el Gabinete que dirige está "sólido, firme y unido", a pesar de los cambios realizados en días pasados tras la renuncia de tres ministros por las muertes en las protestas.

"Absolutamente, hoy puedo asegurar que el Gabinete está sólido, firme y unido. En este momento, los ministros están por todo el país haciendo su trabajo", afirmó durante una entrevista con el privado canal de televisión "Latina".

El pasado viernes, la presidenta del país, Dina Boluarte, se vio obligada a tomar juramento de nuevos titulares en las carteras del Interior, de Trabajo y Promoción del Empleo, y de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, tras las dimisiones presentadas por sus anteriores funcionarios.

Los ahora exministros de las carteras de Trabajo y de la Mujer, Eduardo García y Grecia Rojas, respectivamente, cuestionaron la manera en que el Gobierno ha procedido frente a las manifestaciones, que dejan 49 personas fallecidas, concentradas en su mayoría en el sur del país.

Por otra parte, Alberto Otárola consideró hoy que el segundo Gabinete, creado desde que Boluarte asumió la Presidencia de Perú el pasado 7 de diciembre, va a "tener la oportunidad" de demostrar al país que está conformado por personas "decentes y honestas".

Al ser consultado de si el Gabinete está "secuestrado" por la derecha peruana, como lo ha sugerido la izquierda del país, el primer ministro respondió que no es así y que la votación del Congreso sobre la cuestión de confianza lo demuestra, ya que ha sido "transversal y de varias bancadas".

El pasado 10 de enero, el Parlamento aprobó con 73 votos a favor, 43 en contra y 6 abstenciones el voto de confianza que solicitó Otárola, quien dijo haber tomado nota de todas las inquietudes que los legisladores presentaron de cada una de las regiones.

El pasado 10 de enero, el Parlamento aprobó con 73 votos a favor, 43 en contra y 6 abstenciones el voto de confianza que solicitó Otárola, quien dijo haber tomado nota de todas las inquietudes que los legisladores presentaron de cada una de las regiones.

En otro momento, el primer ministro aseguró que Boluarte no va a renunciar a su cargo "por un sentido de alta responsabilidad histórica", a pesar de que es la principal exigencia de las actuales protestas que se desarrollan mayormente en las regiones sureñas.

La eventual dimisión significaría "abrir las compuertas a la anarquía" que, a su juicio, "es lo que quiere este pequeño grupo organizado de violentistas", sostuvo Otárola, al tiempo que denunció que ha recibido amenazas "directamente por el narcotráfico".

Defendió que la salida a la actual crisis es que "los peruanos nos entendamos, nos sentemos a conversar y podamos tener un diálogo democrático sobre la base de varias plataformas".

"La historia nos juzgará, más adelante verá si lo hemos hecho bien o mal. Mientras tanto, tenemos la conciencia absolutamente tranquila y la fe en que Perú va a salir de este problema lamentable de violencia", resaltó.

Aprovechó la ocasión para adelantar que en la semana entrante el Gobierno dará "novedades importantes" sobre el acercamiento que ha tenido y que sostendrán con diferentes representantes políticos y organizaciones sociales en las diversas regiones.

La extensión del estado de emergencia de 30 días, declarado por el gobierno frente a las jornadas de protestas, comenzó a regir este domingo en la ciudad peruana de Lima y su vecina provincia del Callao, así como en los departamentos sureños de Puno y Cusco.

La medida gubernamental surge ante las protestas, muchas de ellas violentas, que se registran en el sur del país y que han dejado al menos 49 personas fallecidas.

 

Foto: DW