Buenos Aires. El Gobierno argentino distribuyó en el último mes más de 600 mil tarjetas alimentarias para dar ayuda económica a sectores de bajos ingresos y garantizar así su acceso a una canasta básica de alimentos.

Las tarjetas, denominadas Alimentar, solo pueden utilizarse para adquirir alimentos, no permiten extraer dinero de cajeros automáticos ni la compra de bebidas alcohólicas.

La iniciativa se enmarca en el "Plan Argentina contra el Hambre", una propuesta que realizó la administración del presidente Alberto Fernández, que asumió el cargo el 10 de diciembre pasado en un contexto económico desafiante.

La agencia estatal de noticias, Télam, dijo este domingo que entre el 20 de enero y el 20 de febrero el gobierno distribuyó un total de 603.200 Tarjetas Alimentar, por un total estimado en 3.016 millones de pesos (unos US$48,79 millones).

Fuentes oficiales dijeron que la distribución de las tarjetas a nivel nacional demandará al menos hasta el mes de marzo, a fin de cubrir un estimado de un millón 400.000 plásticos.

Las tarjetas se distribuyeron en las provincias de Buenos Aires, Chaco, Santa Fe, Salta, Entre Ríos, Tucumán y Santa Cruz.

La semana próxima el programa llegará a las provincias de Córdoba, La Pampa y Catamarca. Fuentes oficiales dijeron que la distribución de las tarjetas a nivel nacional demandará al menos hasta el mes de marzo, a fin de cubrir un estimado de un millón 400.000 plásticos.

El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, dijo que "el 60% de las compras de la Tarjeta Alimentar están destinadas a leches, carnes, frutas y verduras. Y si se agregan las harinas sin azúcar, el consumo de los productos recomendados es del 69%".

Los beneficiarios de la tarjeta son las madres con hijos menores de 6 años, las mujeres a partir del tercer mes de embarazo y las personas con discapacidad que reciben asignaciones estatales de ayuda, con montos varían entre 4.000 y 6.000 pesos mensuales (unos US$64 a US$95).

Argentina, tercera economía de América Latina, registra alta inflación, que acumuló un 53,8 el año pasado, una tasa de desempleo de 9,7% y un índice de pobreza que afecta al 35,4% de la población.