Bruselas. El gobierno del primer ministro belga, Yves Leterme, colapsó el jueves después de que el partido liberal flamenco Open VLD retirara su apoyo a una coalición pentapartita formada hace sólo cinco meses, causando una crisis que podría perjudicar su frágil economía.

Leterme, de 49 años, entregó su dimisión al rey Alberto II después de una reunión de emergencia del Ejecutivo, pero el monarca no decidió de manera inmediata si la iba a aceptar.

"El rey y el primer ministro subrayaron de manera conjunta que en las actuales circunstancias una crisis política sería inoportuna y dañaría gravemente tanto el bienestar económico y social de los ciudadanos como el papel de Bélgica en Europa", dijo el Palacio en un comunicado.

Analistas políticos indicaron que Leterme podría ser persuadido de quedarse en el cargo. De otra forma, el Parlamento deberá ser disuelto y se tendría que realizar una elección en 40 días.

Posteriormente, el rey consultó a los presidentes de las dos cámaras del Parlamento y se esperaba que se reuniera con los presidentes de los principales partidos políticos de Bélgica.

Las audiencias de la Cámara Baja, que este  jueves debía votar un proyecto de ley para prohibir el uso de burkas en público, fueron suspendidas hasta la próxima semana.

Sin el apoyo del Open VLD de centroderecha, los otros cuatro partidos en el poder seguirían teniendo 76 de los 150 escaños de la Cámara Baja del Parlamento, pero la coalición presentaría dificultades para gobernar con una mayoría tan ajustada.

Open VLD dijo haber perdido la confianza en el gobierno, que reúne a partidos de centroizquierda y de centroderecha, porque no ha logrado resolver una disputa entre los partidos flamencos y valones sobre los límites electorales de la capital, Bruselas.

"No hemos llegado a un acuerdo sobre una solución negociada y por tanto, Open VLD ya no tiene confianza en el gobierno", dijo el presidente del partido, Alexander De Croo.

Los economistas han mostrado preocupación porque la parálisis política en el país de 10,6 millones de habitantes, dividido entre quienes hablan flamenco y quienes hablan francés, podría dañar las perspectivas de reducir el déficit presupuestario.

El gobierno ha pronosticado un déficit del 4,8% del Producto Interno Bruto en el 2010 y se espera que la deuda belga supere el 100% del PIB este año.

Leterme se convirtió en primer ministro por segunda vez en noviembre, cuando Herman Van Rompuy dejó el cargo para ocupar el de presidente de la Unión Europea. Analistas políticos y económicos mostraron sus dudas de que fuera a ser más estable que su primer mandato de nueve meses en el poder en el 2008, cuando Bélgica fue de una crisis a otra.

El país debe asumir el 1 de julio la presidencia semestral rotatoria del Consejo Europeo, que ocupa actualmente España.