La Paz, Xinhua. La ministra boliviana de Comunicación, Amanda Dávila, criticó este jueves a los opositores por pretender provocar problemas en las relaciones con Brasil, a partir del incidente generado por la revisión en 2011 del avión en el cual viajaba el ministro brasileño de Defensa, Celso Amorim.

"Deliberadamente publicaron la información como un anzuelo para provocar un problema, un escándalo que felizmente no se dio", afirmó a Dávila a periodistas cuando se le preguntó porqué negó la requisa a una aeronave oficial de Brasil en 2011.

La vocera del gobierno boliviano prefirió referirse a las denuncias formuladas por diputados de la opositora Convergencia Nacional, con base en una versión periodística brasileña que publicó datos imprecisos sobre el año del incidente, en el cual vinculó al senador opositor Roger Pinto, asilado en la embajada de Brasil hace más de un año.

De acuerdo con esas publicaciones, el avión del ministro Amorim fue registrado por efectivos bolivianos en busca del senador opositor Pinto, quien es solicitado por la justicia de Boliva, sin embargo la revisión del avión oficial brasileño ocurrió en 2011, no en 2012, por un error atribuido a las fuerzas antidrogas.

El incidente fue retomado por la prensa brasileña semanas después del bloqueo aéreo al avión presidencial de Evo Morales por parte de España, Francia, Italia y Portugal, ante la sospecha de en éste viajaba el ex contratista de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense, Edward Snowden.

Dávila dijo que la bancada opositora denunció sin bases que el avión en que viajaba el ministro de Defensa de Brasil fue sometido a una requisa en el aeropuerto de El Alto, en busca del senador opositor, quien es procesado en la justicia por varios casos en diferentes gestiones.

A su juicio existe "una mala intención" por parte de la oposición boliviana, al hacer acusaciones sobre incidentes que ya fueron superados y que no han vuelto a registrarse.

Al ser consultada sobre el pedido de renuncia por parte de los opositores, la ministra de Comunicación respondió que renunciaría a su cargo si así se lo pide el presidente Evo Morales, pero de ningún modo por la demanda de la oposición.