El presidente de Chile, Sebastián Piñera, firmó este miércoles un proyecto de ley, que enviará al Congreso para su debate y sanción, con el que su gobierno busca hacer obligatorio el envío de los niños a la educación preescolar.

La propuesta pretende hacer obligatoria la asistencia de los niños al segundo de los dos niveles del jardín infantil (cuatro y cinco años) y prevé la entrega de una subvención universal (aportes públicos) para este tipo de enseñanza desde los tres años.

De acuerdo con la ministra de Educación, Carolina Schmidt, con este proyecto se pretende "un cambio constitucional que va a generar grandes cosas".

Entre ellas destacó el acceso universal y gratuito para todos los niños y niñas a la educación parvularia a partir de los tres años de edad.

La ministra agregó que, con esta medida "se hace la diferencia en la igualdad de oportunidades, porque las desigualdades nacen en la cuna en nuestro país", señaló.

Por su parte, Piñera agregó que en la actualidad "más de 16.000 niños y niñas chilenos no asisten al jardín infantil y con eso estamos creando una desigualdad que muchas veces no se puede corregir nunca más y lo que es más grave, que el 70% de esos niños pertenecen a los hogares más vulnerables de nuestro país".

El mandatario afirmó que este proyecto pretende solucionar este problema, debido a que "la educación preescolar es absolutamente fundamental para el desarrollo intelectual, emocional y cognitivo de los niños", dijo.

El proyecto incrementará a 13 años la educación obligatoria, lo que implica que ningún niño o niña podrá ser privado o privada de recibir los conocimientos y desarrollar las habilidades asociadas a este nivel educativo.

También la iniciativa plantea incrementar en un 20% la subvención (aportes estatales) para los dos niveles de jardín infantil y se anunció que se extenderá la Subvención Escolar Preferencial para los niños que lo requieran desde los tres años.

Actualmente, 49,4% de los niños en edad de asistir a nivel medio mayor (de 3 a 4 años) no lo hacen, esto corresponde a 123.206 niños.

De ellos, 61% pertenece a los sectores de menores recursos.

La cobertura de este nivel es de 50,6%, por lo que se considera que este es el primer paso para revertir la situación, en un plan que implicará aumentar en US$300 millones anuales los gastos de educación.