El gobierno colombiano no ha podido llegar a un acuerdo con los campesinos de la región del Catatumbo, aislada por vía terrestre, pero reiteró su disposición de poner fin a la crisis que vive esa área del departamento de Norte de Santander (noreste).

"Quiero sencillamente decirles que el presidente de la República me ha dado instrucciones muy precisas, pues estos diálogos no pueden seguir mientras haya un bloqueo a la población de Tibú, no pueden seguir", dijo el vicepresidente colombiano, Angelino Garzón, a los líderes campesinos de la marcha durante un encuentro realizado en ese municipio.

Garzón reiteró que el ejecutivo está exigiendo el desbloqueo de la carretera que une la ciudad de Cúcuta con Tibú para llegar a un acuerdo, pero los labriegos rechazan esa propuesta. Las partes dialogaron por tres horas y no llegaron a un acuerdo.

La semana pasada, el presidente Juan Manuel Santos aseguró que no permitirá que por medio de la "presión" y las "vías de hecho" los campesinos de la región del Catatumbo reclamen la zona de reserva campesina, exigencia por la que los labriegos iniciaron un paro hace un mes.

Hace más de un mes, campesinos del Catatumbo iniciaron un paro exigiendo que esa área sea declarada zona de reserva campesina y que se analicen alternativas para los labriegos que cultivan coca y amapola.

La zona de reserva campesina son terrenos baldíos que entrega el gobierno a campesinos sin tierras, pero la propiedad es comunitaria y los labriegos no la pueden vender y solamente cultivarla. Actualmente, hay seis áreas campesinas ubicadas en regiones de alta presencia de grupos alzados en armas.

Durante el último mes se han presentado fuertes disturbios en Tibú (noreste), donde cuatro labriegos murieron y más de 50 resultaron heridos.

El ministro de Interior de Colombia, Fernando Carrillo, descalificó la semana pasada un informe de las Naciones Unidas por la muerte de cuatro campesinos que murieron durante las protestas que se realizaron en el Catatumbo.

"Me parece que no es el momento para proferir un juicio de esa naturaleza y creo que es improcedente la competencia, la soberanía en materia de investigación la tiene en Colombia la Fiscalía General de la Nación", sostuvo Carrillo en la noche anterior.

La Fuerza Pública aseguró que en las protestas de Norte de Santander estaban infiltradas por guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), versión que fue rechazada por los manifestantes.

Hace tres semanas atrás el presidente Santos invitó a los líderes de la protesta a negociar, pero éstos se negaron tras conocer que no dialogarían con el propio mandatario.