La Oficina Nacional Antidrogas (ONA) de Venezuela se valió este sábado de estadísticas para "rechazar rotundamente" la inclusión del país en un nuevo informe de EE.UU. sobre quienes "no han hecho esfuerzos suficientes" en la lucha contra la producción y el tráfico de estupefacientes.

Además de la incautación en lo que va del año de 36,84 toneladas de diversas drogas por los cuerpos policiales venezolanos, "desde hace siete años Venezuela ha sido reconocida como un país libre de cultivos ilícitos por la Organización de las Naciones Unidas" (ONU), dijo en un comunicado el titular de la ONA, Alejandro Keleris.

Adicionalmente, añadió el funcionario gubernamental, en 2013 han sido detenidas 6.400 personas por narcotráfico, sin contar "los 109 jefes de organizaciones de traficantes" capturados en Venezuela entre 2006 y 2013.

De estos últimos, 75 fueron repatriados "a diferentes países, incluyendo a Estados Unidos", enfatizó Keleris, quien divulgó sus estadísticas en un comunicado que difundió este sábado en su cuenta en la red social Twitter.

También aludió en él a las 378 pistas aéreas clandestinas que han sido inhabilitadas entre 2008 y 2013 y a la destrucción o incautación de 18 aeronaves "que pretendían ser usadas por estas organizaciones internacionales" dedicadas al ilícito, destacó.

Sobre la drogadicción nacional, Keleris destacó que en Venezuela funciona el estatal Sistema Público Nacional para la Atención y el Tratamiento de las Adicciones (SNTA).

En el SNTA se ofrece a los venezolanos afectados por el consumo de sustancias lícitas e ilícitas "una alternativa humana, solidaria, integral y de salud ciudadana GRATUITA", subrayó Keleris.

En síntesis, "Venezuela demuestra una vez más su lucha frontal e incansable contra el tráfico ilícito de drogas", lo que le permite "rechazar rotundamente" el reporte estadounidense, sostuvo.

El informe del Gobierno de Estados Unidos, publicado este sábado en la página web de la Casa Blanca, designó a Bolivia, Birmania y Venezuela como los países que, de manera demostrable, no han hecho los esfuerzos suficientes para cumplir con sus obligaciones en virtud de los acuerdos internacionales la lucha contra las drogas.

Venezuela comparte una frontera terrestre de más de 2.200 kilómetros con Colombia, el mayor productor mundial de cocaína.

Reacción en Bolivia. El Gobierno boliviano acusó este sábado a Estados Unidos de desmerecer los logros de la Administración de Evo Morales en la lucha antinarcóticos, a propósito del reciente informe de la Casa Blanca que señala que el país andino falló en esa materia.

El ministerio boliviano de Gobierno señaló en un comunicado que EE.UU. "insiste en usar sus informes presidenciales sobre narcóticos para desprestigiar" la lucha antinarcóticos que se realiza en este país "con logros históricos que han sido reconocidos por la comunidad internacional".

"En lo que parece la reiteración mecanizada de las funciones 'copiar' y 'empastar' de los informes de su predecesor George W. Bush, el presidente Barack Obama incluye nuevamente a Bolivia en una lista de países que supuestamente 'han fracasado manifiestamente'" en la lucha antidrogas en el último año, señala la nota.

El Ministerio de Gobierno calificó de "forzada" esta acusación y señaló que EE.UU. "pretende tapar con la falacia los éxitos de erradicación e interdicción registrados y reconocidos por segundo año consecutivo por la Unión Europea y la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC)".

La UNODC señaló en un informe difundido en agosto pasado que las plantaciones de hoja de coca en Bolivia se situaron en 2012 en 25.300 hectáreas, 2.000 menos que las contabilizadas un año antes, mostrando una disminución por segundo año consecutivo.

"Estados Unidos pretende soslayar que el Gobierno del presidente Evo Morales ha conseguido estos logros con dignidad, soberanía y control social y sin la intromisión de la DEA (la oficina antinarcóticos estadounidense)", señala el comunicado boliviano.

Morales expulsó en 2008 de Bolivia a la DEA y al entonces embajador estadounidense en La Paz, Philip Goldberg, acusándolos de conspirar contra su Gobierno, algo que EE.UU. siempre ha negado.

Según el ministerio de Gobierno, la "nacionalización de la lucha contra las drogas representó un cambio radical en el respeto a los derechos humanos", pues tras la salida de la DEA de Bolivia, la destrucción de las plantaciones ilegales de coca, base para producir cocaína, es concertada con los campesinos.

En declaraciones a la agencia estatal ABI, el viceministro boliviano de Sustancias Controladas, Felipe Cáceres, señaló hoy que su país no reconoce la autoridad del Gobierno de Estados Unidos para "certificar o descertificar" la lucha antidrogas en este país.

"La única instancia acreditada internacionalmente es la ONU, cuyo informe se conoció recientemente (...) Estados Unidos no es quién para certificarnos, descertificarnos o acusarnos de que no estamos cumpliendo los acuerdos internacionales. Es una falacia que condenamos", sostuvo Cáceres.