Este lunes la guerrilla del ELN señaló en un comunicado que están listos para iniciar un diálogo de paz con el gobierno y expusieron una agenda de cinco puntos para una eventual negociación.

La guerrilla resaltó además la importancia de los aportes de otros países para superar el conflicto en Colombia y recuerdan en la carta la experiencia de otros procesos que se han entablado con esta guerrilla.

"Entre más rodeado esté el proceso de quienes quieren la paz, más posibilidades habrá, de superar los normales obstáculos, de un dialogo entre la insurgencia y el gobierno", afirmó el ELN en el comunicado.

Los cinco ejes temáticos expuestos por el ELN contemplan que el centro de la discusión no sea la desmovilización guerrillera simplemente, sino que se aborden problemas económicos y sociales que originaron el conflicto armado.

“Mientras el gobierno pretende alcanzar en la mesa de diálogos, la desmovilización y el desarme, el ELN considera que la mesa es para discutir los grandes problemas económicos políticos y sociales que originaron el conflicto social y armado que padecemos hace más de 60 años, para buscarles solución”, dice el grupo insurgente en el comunicado.

Reconocen que hay que llegar a unos acuerdos con el gobierno y no dejan de lado la posibilidad de que la subversión participe en política.

"Llegará un momento en el que las armas sobran y las guerrillas pueden cambiar su carácter por el de un movimiento político, pero esto será fruto del desarrollo y no por exigencia de la contraparte, bajo unas promesas de respeto a unos acuerdos", indican en la carta.

Finalmente, el ELN sostiene que los diálogos no deben tener un límite de tiempo, pues consideran que este sería una camisa de fuerza para el mismo proceso y resaltan la necesidad de incluir a todos los sectores de la sociedad.

“El gobierno considera que los diálogos con la insurgencia deben transcurrir en un tiempo relativamente corto y esto determina el carácter del proceso. Por el contrario el ELN considera que el tiempo no puede ser camisa de fuerza y debe estar determinado por los desarrollos mismos del proceso, por ello encasillarlos en determinado tiempo, es pernicioso y atentatorio contra el éxito del proceso de paz”.