Puerto Príncipe. El mandatario de Haití condenó como "arrogante" la crítica estadounidense sobre la corrupción en su gobierno, y dijo que la presidencia haitiana debería tener poder de veto final sobre los proyectos de reconstrucción tras el catastrófico terremoto de enero.

El enojo del presidente René Preval fue dirigido a un informe de Derechos Humanos del Departamento de Estado estadounidense sobre Haití para 2009, divulgado la semana pasada, que dijo que "la corrupción seguía siendo generalizada en todas las ramas y en todos los niveles del gobierno".

Su reacción amenazó con agriar las relaciones de Haití con su mayor aliado en asistencia humanitaria mientras el gobierno del Estado caribeño y donantes extranjeros esbozan un plan para la recuperación del país y la reconstrucción a largo plazo tras el devastador sismo del 12 de enero.

Preval dijo a Reuters en una entrevista que el informe del gobierno estadounidense donde se acusa una severa corrupción era "arrogante".

"No hay nada que rechazar o aceptar. Es un juicio arbitrario al que no responderemos", agregó desde una oficina temporal detrás del palacio presidencial, dañado por el terremoto.

El informe, parte de un paquete entregado anualmente por el Departamento de Estado sobre países en todo el mundo, estaba preparado antes del sismo del 12 de enero que derrumbó gran parte de la capital Puerto Príncipe y ciudades aledañas, y borró al menos la mitad del Producto Interno Bruto del país.

Preval dijo que empleados gubernamentales habían contado 217.000 fallecidos, pero que la cifra final probablemente superaría los 300.000 muertos.

El presidente haitiano, un agrónomo de 67 años que asumió el cargo en 2006, dijo que la práctica del Departamento de Estado estadounidense de juzgar los derechos humanos en otros estados "hiere" a los socios de Washington y que espera que el presidente Barack Obama le ponga fin.

La semana pasada, en una visita a Washington, Preval le agradeció en persona a Obama por la asistencia estadounidense a Haití tras el terremoto, descrito por algunos expertos como el desastre natural más letal de la época moderna.

"¿Hay corrupción en Estados Unidos? Sí. ¿Hay corrupción en Haití? Sí. ¿Está el gobierno estadounidense combatiendo la corrupción? Sí. ¿Está el gobierno haitiano combatiendo la corrupción? Sí", dijo Preval.

El mandatario haitiano ha sido elogiado por la comunidad internacional por sus esfuerzos de reforma económica y por buscar un gobierno más limpio.

Bajo órdenes de Obama, el gobierno y la Fuerza Armada estadounidenses se convirtieron en los mayores proveedores de ayuda de emergencia en Haití en las semanas posteriores al sismo, jugando un rol primordial en el ingreso de suministros de ayuda, la seguridad y entrega de asistencia médica.