Santo Domingo. Haití reclamó el derecho a administrar su reconstrucción tras el devastador terremoto de enero, en un mensaje dirigido a países donantes reunidos este miércoles en una conferencia auspiciada por la ONU, que discute darle más ayuda a la empobrecida nación, pero con condiciones.

El primer ministro haitiano, Jean-Max Bellerive, dio el mensaje ante representantes de 28 naciones donantes y de agencias multilaterales de financiamiento, que hicieron un informe de los daños dejados por el terremoto de magnitud 7 y evaluaron las necesidades del país más pobre del continente.

"Aceptamos toda la ayuda que nos quieran dar, pero que nos permitan reconstruir a Haití", dijo Bellerive en el acto inaugural de una conferencia preparatoria a la Cumbre Mundial sobre Haití que será celebrada el 31 de marzo en Nueva York y que fue convocada por Naciones Unidas.

Fuentes diplomáticas y técnicos que participan en la reunión en la capital de República Dominicana dijeron el martes que los países donantes evalúan dar a Haití 350 millones de dólares en ayuda adicional para la reconstrucción tras el terremoto, pero condicionada a la creación de un mecanismo de fiscalización de esos recursos.

Inicialmente, Haití planteó una asistencia adicional de 200 millones de dólares para apoyar su mermado presupuesto, afectado por una considerable baja en recaudaciones fiscales tras las pérdidas sufridas por el sector productivo a causa del devastador sismo.

La decisión final, además de otras ayudas en insumos y equipos, será tomada en la cumbre en Nueva York.

Los expertos discutían en la reunión preparatoria del miércoles la necesidad de conformar el organismo fiscalizador, según fuentes.

Ese organismo, en el que estarían Estados Unidos, Francia, Canadá, Brasil, la Unión Europea y posiblemente República Dominicana, sería el que canalizaría bajo fiscalización el uso de los fondos a un comité interministerial del Gobierno haitiano, explicaron a Reuters fuentes de la conferencia.

La conferencia será clausurada la tarde del miércoles y luego habrá una conferencia de prensa para informar las conclusiones.

Durante la reunión fue divulgado un informe de la ONU y de otros organismos multilaterales que dieron cuenta de una cifra oficial de muertos de 222.570 personas a causa del terremoto, que dejó daños totales por 7.754,3 millones de dólares.

El informe también precisa que hay 869 desaparecidos, además de 310,928 heridos, 1,5 millones de personas afectadas, 1,3 millones viviendo en albergues y 766.724 desplazados.

Como consecuencia del terremoto, y sin tomar en cuenta las actividades de reconstrucción, las organizaciones estiman que la pobreza extrema en Haití volvió a los niveles de 71% que registraba en 2001, mientras que la pobreza moderada alcanzó al 50%.

El sismo fue esencialmente destructivo al ser mirado en relación con la población del país caribeño de casi 10 millones de personas y a su ya débil y empobrecida economía.