Puerto Príncipe. Las autoridades haitianas decidirán este jueves si siguen una causa contra diez estadounidenses acusados de intentar sacar niños del país de forma ilegal tras el terremoto, dijo el miércoles un fiscal.

Los sujetos, que en su mayoría pertenecen a una iglesia bautista con sede en Idaho, fueron arrestados la semana pasada intentando cruzar desde Haití hacia República Dominicana con un bus transportando unos 33 niños que, según los misioneros, quedaron huérfanos tras el terremoto del 12 de enero.

Funcionarios haitianos dijeron que los estadounidenses detenidos, cinco hombres y cinco mujeres, no tenían documentos que probaran la orfandad de los niños ni tampoco un permiso oficial para sacarlos del país, por lo que el grupo enfrentaba posibles cargos de secuestro.

Cinco misioneros fueron interrogados el martes por un juez y los cinco restantes testificaron este miércoles, dijo a Reuters el fiscal del caso, Mazarre Fortil, quien agregó que recibiría un informe del juez. "Mañana (jueves) se conocerá mi decisión", dijo Fortil.

En un caso de sensibilidad diplomática debido a que Estados Unidos lidera la gran operación de socorro en Haití, los acusados niegan vehementemente estar involucrados en el tráfico de niños. Dicen que sólo trataban de ayudar a algunos de los huérfanos abandonados tras el sismo, que derrumbó la capital Puerto Príncipe y dejó hasta 200.000 muertos.

Sin embargo, los misioneros reconocen que no tenían documentos de los niños, que no sobrepasan los 12 años y entre los que se encuentra un bebé.

La especulación sobre el caso ha aumentado después de que surgiera evidencia señalando que la mayoría de los niños interceptados con ellos no eran huérfanos.

La policía haitiana dice que algunos padres admitieron entregarle sus hijos a los estadounidenses, creyendo que tendrían una educación y una vida mejor.

El gobierno haitiano ha endurecido los procedimientos de adopción desde el terremoto, diciendo que teme que traficantes inescrupulosos intenten aprovechar el desastre y sacar del país a niños vulnerables.

Funcionarios dijeron que ya tuvieron reportes de tráfico de menores y de órganos humanos.

Diálogo diplomático. Los gobiernos de Estados Unidos y Haití están dialogando sobre el destino de los detenidos, dijo la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton.

En Washington, Clinton reconoció por primera vez que los dos países estaban conversando sobre el caso de los misioneros. "Estamos involucrados en discusiones con el gobierno haitiano sobre la manera apropiada de resolver estos casos", señaló.

El Departamento de Estado, que ha estado intentando evitar la impresión de que podría interferir en el caso, había dicho el martes que no había participado de conversaciones sobre los casos de los misioneros.

"Es desafortunado, cualquiera sea la motivación, que este grupo de estadounidenses haya tomado el tema por sus propias manos", dijo Clinton.