La gran estafa se consumó. De los 14,8 millones de lempiras (US$712 mil) sustraídos de un fondo de prestaciones sociales de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) que fueron depositados en una cuenta bancaria de una persona fallecida, apenas quedaron 80 mil lempiras (US$3.852). El presidente del Sindicato de Trabajadores de la ENEE, Miguel Aguilar, confirmó a El Heraldo que el millonario montó finalmente terminó en manos del timador que usó la identidad de un fallecido para hacer las irregulares transacciones. “La información que tenemos es que el dinero lo retiraron”, ratificó el sindicalista.

La entidad afectada específicamente es el Fondo de Prestaciones Sociales de la ENEE (FPSENEE), que recibe aportaciones de los empleados y de la estatal. En esta institución se realizan préstamos y jubilaciones a favor de los trabajadores de la ENEE.

El plan de este crimen financiero se ejecutó con una facilidad pasmosa para violar los férreos controles que hay en las dos entidades bancarias involucradas en el escándalo del que no se conocen precedentes. El Heraldo reveló esta irregularidad con las distintas pruebas claves.

Gran estafa. El 29 de julio de 2013 un individuo usó la identidad de una persona muerta para certificar un cheque por valor de 14,8 millones de lempiras (US$712 mil) del FPSENEE. El timador presentó el cheque registro 22997 en un autobanco, a nombre de Max Geovanny Flores Torres, quien murió en 2011. La entidad bancaria refrendó el documento. El cheque tenía las supuestas firmas de dos directivas del FPSENEE, Gloria Georgina Rodríguez (secretaria) e Ingrid Virginia Suazo (administradora).

Posteriormente, ese mismo día, el embaucador, depositó el cheque en una cuenta bancaria también a nombre de la persona fallecida. Al parecer, la cuenta de ahorro a nombre de Max Geovanny Flores se abrió apenas dos meses antes de que se realizara la millonaria estafa.

El banco que recibió el depósito del título valor mandó el cheque a la Cámara de Compensación del Banco Central de Honduras para que verificara si tenía fondos. Tres días después, la Cámara de Compensación autenticó que el cheque estaba respaldado con recursos de la cuenta del FPSENEE. De esa forma, el estafador quedó con vía libre y procedió a retirar casi todo el dinero y solamente dejó entre 80 mil y 100 mil lempiras en la cuenta.

En esta estafa hubo una flagrante violación de las medidas de seguridad de los dos bancos: uno por haber certificado un cheque millonario en un autobanco cuando en este tipo de agencias no es permitido, y el segundo por abrir una cuanta a nombre de un muerto.

Sí está muerto. El Heraldo comprobó que Max Geovanny Flores Torres nació el 18 de marzo de 1968, según su acta de nacimiento y perdió la vida el 26 de marzo de 2011, en Sabá, Colón, de acuerdo al acta de defunción número 0801-2011-01312. Flores Torres, quien nunca trabajó en la ENEE, murió de un paro al corazón cuando cambiaba una llanta de un vehículo de Soptravi en la zona norte durante una gira de trabajo de esa entidad donde laboraba. Fue enterrado el 29 de marzo de 2011 en el lote 52 del cementerio Amor Eterno, de la colonia La Era, de la capital. La viuda de Flores Torres, doña Karla Chirinos, se mostró indignada por el hecho de que se haya usado la imagen de su marido para cometer la estafa.

“Se tiene que limpiar el nombre de mi esposo... mi esposo no pudo salir de la tumba a cambiar el cheque”, expresó. Que regresen el dinero Miguel Aguilar señaló que el banco que certificó el cheque es responsable de la salida de los 14,8 millones del FPSEENEE sin llevar a cabo los controles establecidos, por lo que, sin dilación, demanda que el dinero sea devuelto.

“Nos hemos sentido golpeados como organización, esto pone en entredicho la garantía de los dineros que tenemos depositados los trabajadores y trabajadoras en los bancos”. “Pero tenemos fe que el banco cumplirá con su responsabilidad y que reintegre del dinero a los fondos nuestros”, remarcó. Aguilar dijo que este día se realizará una reunión de la junta directiva del Fondo.

Ministerio Público investiga dos bancos. La Fiscalía contra la Corrupción investiga a las dos entidades bancarias involucradas en la millonaria estafa en perjuicio del Fondo de Prestaciones Sociales de la ENEE. Sobre este hecho se interpusieron tres denuncias, dos de ellas ante la Dirección Nacional de Investigación Criminal y la tercera ante la Fiscalía de Delitos Comunes.

Ahora la Fiscalía contra la Corrupción recopilará los tres expedientes para formar uno solo y así juntar todas las evidencias que se tengan a mano. El viernes pasado la Fiscalía de Delitos Comunes dejó de conocer el caso de la millonaria estafa y delegó las pesquisas a la Fiscalía contra la Corrupción. Pero también el Ministerio Público investiga a la ENEE debido a que esta dependencia hace una aportación al Fondo de Prestaciones, es decir, que se trata de recursos públicos que están en precario por la estafa. Igualmente la Comisión Nacional de Bancos y Seguros tiene la responsabilidad de investigar qué tipo de faltas cometieron las agencias bancarias.