Tegucigalpa. El Congreso de Honduras aprobaría la próxima semana una amnistía que permitiría una salida al depuesto presidente, Manuel Zelaya, y a los involucrados en el golpe de Estado que sumió al país en una crisis política.

La amnistía sería aprobada en el Congreso unicameral a pedido del presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo, que asumirá el poder el 27 de enero, en busca de facilitar la salida de Zelaya, quien desde hace meses se encuentra refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa.

"La mayoría de los grupos de diputados están de acuerdo", dijo el secretario del Congreso, Carlos Lara, en declaraciones a emisoras locales.

"Hay en algunos casos diferencias, que no creemos que sea necesaria la amnistía pero por el bienestar del país, por la paz y la tranquilidad, se anteponen a que estemos de acuerdo o no estemos de acuerdo, y se aprobará", añadió.

Lara anunció la virtual aprobación de la amnistía tras una reunión de los dirigentes y líderes de las bancadas del Congreso Nacional, que coincidió con el arribo al país del secretario de Estado Adjunto de los Estados Unidos para Asuntos Hemisféricos, Craig Kelly.

Transición pacífica.   Kelly llegó este martes a Honduras para tratar de reflotar un acuerdo que permita al país centroamericano dejar atrás la aguda crisis política derivada del golpe de Estado de junio.

En su primera jornada de trabajo, se entrevistó con Zelaya y Lobo, y prevé hacer lo propio este miércoles con Micheletti.

"En este momento, (EE.UU.) han manifestado su interés de que el señor Micheletti salga de la jefatura del Estado. Su gobierno busca una transición pacífica, una transición que le permita al país estar más reconocido internacionalmente", dijo Zelaya sobre su encuentro con Kelly.

En tanto, el portavoz de la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa, Michael Stevens, indicó que "nosotros creemos que el próximo paso en el acuerdo es la formación de un gobierno de unidad y la creación de una comisión de la verdad".

Washington, al igual que otros países de América Latina, respalda la aprobación de una amnistía en Honduras y la renuncia del presidente de facto, Roberto Micheletti, para dar paso a un gobierno de unidad nacional antes de la asunción al poder del presidente electo, Porfirio Lobo, el 27 de enero.

Zelaya fue depuesto el 28 de junio en un golpe militar que a fuerza de fusil lo expulsó del país cuando se disponía a celebrar una consulta popular, prohibida por juez, que allanaría el camino a la reelección.

Con información de Reuters