Tegucigalpa. El Congreso de Honduras excluirá los delitos de corrupción del proyecto de amnistía general, con el que el país centroamericano pretende superar la crisis política generada tras el golpe de Estado contra el presidente, Manuel Zelaya.

El Poder Legislativo recibirá este lunes el texto y es probable que durante la semana una comisión de dictamen emita un informe, que será sometido al pronunciamiento del pleno, consigna El Heraldo de Honduras.

La amnistía es patrocinada por el presidente electo de Honduras, el nacionalista Porfirio Lobo, quien debe asumir en el cargo el próximo 27 de enero.

El jefe de la banca del Partido Nacional, Rodolfo Irías Navas, dio como un hecho la aprobación del proyecto, que beneficiará a “todos los sectores”, según adelantó.

"Aquí todas las personas que estuvieron involucradas en las actividades del 28 de junio van a ser beneficiadas", expresó.

El proyecto considera delitos como traición a la patria, contra la forma de gobierno, terrorismo, sedición, manifestaciones, reuniones violentas y delitos cometidos por los funcionarios, como el abuso de autoridad.

También revocará la expatriación de la que fue objeto Zelaya por parte de los militares que lo capturaron el 28 de junio.

"No quedan comprendidas en este decreto todas aquellas acciones constitutivas de delitos relacionados a actos de corrupción, como malversación de caudales públicos, enriquecimiento ilícito y otros”, agrega al informe.

Una vez aprobado el proyecto, Zelaya tendrá la opción de salir desde la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde se encuentra refugiado desde el 21 de septiembre pasado.

Washington, al igual que otros países de América Latina, respalda la aprobación de una amnistía en Honduras y la renuncia del presidente de facto, Roberto Micheletti, para dar paso a un gobierno de unidad nacional antes de la asunción al poder de Lobo.