Lima, EFE. El mandatario de Perú, Ollanta Humala, rechazó este martes una eventual candidatura presidencial de su esposa Nadine Heredia en 2016, cuando terminará su gestión, al afirmar que esa posibilidad "no está para nada en nuestro panorama".

"Ya lo hemos dicho nosotros, jamás hemos puesto ese tema en agenda, ni mi esposa ni yo", afirmó el jefe de Estado en declaraciones a los periodistas.

En respuesta a una consulta sobre las intenciones de su partido Gana Perú de lanzar un aspirante para los próximos comicios presidenciales, Humala respondió que "es normal que haya candidatos a la presidencia de la República, (pero) en el caso de nosotros para nada estamos pensando en ese escenario".

Las especulaciones sobre una probable candidatura de Heredia responden a su permanente exposición mediática en actos del gobierno y a las supuestas actividades de proselitismo que realizan los funcionarios y legisladores del oficialismo acompañados muchas veces por ella.

En los últimos días, la prensa denunció que el ministerio de la Mujer había entregado donativos de juguetes y ropa a varios legisladores del partido Gana Perú para hacer proselitismo político en zonas alejadas del país.

Sobre ese tema, Humala declaró hoy que "no hay ninguna ley que impida" a los legisladores distribuir entre la población los bienes incautados por entidades oficiales, que están a disposición del ministerio de la Mujer.

"Muchos alcaldes solicitan donaciones y muchas veces recurren a los congresistas para que lleven esas donaciones a su tierra, ahorrando costos, porque el legislador pone de su plata para el transporte", explicó el jefe de Estado.

"Eso es algo que se ha venido dando desde hace mucho tiempo. Si eso es una falta ética, entonces que vayan a la Comisión de Ética" del Congreso, opinó Humala.

Un grupo de seguidores del opositor Partido Aprista Peruano, del expresidente Alan García, colocó hoy varias pancartas en algunas calles transitadas de Lima en las que se leía: "Nadine, donaciones son para los pobres, No para reelección".

Al cabo de unos minutos, la policía forzó a los manifestantes a retirarse con los carteles.