Budapest. Los húngaros votaban este domingo en unas elecciones en las que podrían establecer a un nuevo gobierno de centroderecha del partido Fidesz, terminando con ocho años de administración socialista.

Fidesz, que gobernó por última vez entre 1998 y 2002, ha hecho campaña prometiendo recortar impuestos, crear empleos y apoyar a los negocios locales para impulsar la economía de Hungría, que resultó afectada por una profunda recesión económica el año pasado.

Los últimos sondeos de opinión mostraron que el partido Fidesz tiene buenas posibilidades de ganar una mayoría de dos tercios en el próximo Parlamento, lo que significa que podría llevar adelante reformas estructurales, mientras el grupo de extrema derecha Jobbik podría obtener escaños legislativos por primera vez.

El país del centro de Europa cuenta con 8 millones de personas habilitadas para votar. Las elecciones parlamentarias se realizan en dos rondas, la primera el domingo y la segunda el 25 de abril.

Viktor Orban, líder y candidato a primer ministro de Fidesz, votó junto a su esposa y sus dos hijos mayores en Budapest.

"He traído dos nuevos votantes que me dan confianza en torno al futuro", declaró a periodistas.

"Lo que más está en juego en las elecciones de hoy es derrotar la desesperanza. En los últimos años Hungría se ha convertido en un país que ya no cree que es capaz de actuar mejor de lo que lo ha hecho hasta ahora", señaló.

La economía del país se contrajo 6,3% el año pasado, mientras que el desempleo se encuentra en 11,4% -el mayor índice desde 1994-, lo que ha incrementado el descontento público sobre los últimos recortes de gastos y alzas de impuestos de los gobiernos socialistas.

Los primeros resultados preliminares se esperan para después de las 2000 GMT.