Teherán. Irán podría cancelar su acuerdo con Turquía y Brasil para transferir parte de su uranio al extranjero si el Consejo de Seguridad de la ONU aprueba una nueva ronda de sanciones en su contra, dijo este jueves un miembro del Parlamento iraní.

Brasil y Turquía lograron esta semana un sorpresivo acuerdo en el que Irán aceptó enviar parte de su uranio de bajo enriquecimiento al extranjero a cambio de combustible para un reactor de investigación médica. El primer lote está previsto que llegue a Turquía dentro de un mes.

Tal acuerdo fue sugerido inicialmente como una forma de permitir que la comunidad internacional realice un seguimiento al material nuclear que Occidente sospecha Irán quiere usar en la fabricación de armas atómicas.

Turquía, Brasil e Irán han exhortado a detener el llamado a más sanciones luego de lograr el acuerdo, pero críticos describieron ese pacto como una táctica iraní para evitar o retrasar las medidas del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas contra Teherán.

A pesar del acuerdo, Washington circuló un borrador de resolución de sanciones hecho por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU después de meses de negociaciones.

"Si (Occidente) emite una nueva resolución contra Irán, no estaremos comprometidos con la declaración de Teherán y el despacho de combustible fuera de Irán será cancelado", dijo el prominente legislador Mohammad Reza Bahonar, según fue citado por la agencia iraní de noticias Mehr.

"Las grandes potencias, junto con el Consejo de Seguridad de la ONU, han llegado a un consenso sobre Irán y es altamente probable que en un futuro cercano la cuarta ronda de resoluciones contra Irán entre en vigencia", agregó Bahonar.

Las nuevas sanciones estarían dirigidas a bancos iraníes y contemplarían un llamado a la inspección de buques sospechosos de transportar carga relacionada con los programas nucleares o de misiles de Irán.

Irán ha desestimado el proyecto de resolución como carente de legitimidad y considera que es improbable que sea aprobado. La república islámica asegura que sus ambiciones atómicas son puramente de carácter no militar y se niega a suspender el enriquecimiento de uranio.

"Los estadounidenses cumplirán su deseo de perjudicar a la nación iraní hasta llevarla a su tumba", dijo el presidente Mahmoud Ahmadinejad, citado por la agencia estatal de noticias IRNA mientras se dirigía el jueves a oficiales militares.