Inmutable ante las turbulencias en sus relaciones con Estados Unidos y el Reino Unido, Israel confirmó este miércoles que prevé ampliar la presencia judía en la ocupada Jerusalén Este, con la aprobación de nuevas viviendas.

En una decisión que seguramente enfurecerá a los palestinos y frustrará a los partidarios occidentales de una congelación de la construcción en los asentamientos, un funcionario dijo que se había dado luz verde para desarrollar un vecindario del que los palestinos fueron expulsados el año pasado.

La información sobre la aprobación se produjo mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, completaba una entrevista inusualmente discreta con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para intentar enmendar las relaciones, tras una abierta disputa sobre Jerusalén Este este mes.

Netanyahu dice que lamentó el mal momento en que se produjo el anuncio de los planes de construcción en Jerusalén Este, coincidiendo con una visita del vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, hace dos semanas, que Washington calificó de "insultantes".

Pero el lunes insistió antes de comparecer ante un influyente grupo de estadounidenses judíos que "Jerusalén es nuestra capital" y la construcción continuará hasta que Israel lo considere necesario.

Esta afirmación desafiante se produjo con una sanción pública a Israel por parte del Reino Unido, que anunció que iba a expulsar a un diplomático israelí por la falsificación de pasaportes británicos utilizados por los presuntos asesinos de un comandante de Hamas en Dubái.

Israel declaró que lamentaba la decisión británica, pero algunos analistas auguraron el miércoles que no habría daños significativos en las relaciones bilaterales.

El grupo que mató al líder de Hamas utilizó pasaportes falsificados de Irlanda, Francia, Alemania y Australia, y sus autoridades esperan poder examinar las pruebas británicas que implican a Israel.

En un queja pública, comparativamente igual de poco habitual, Arabia Saudita pidió el miércoles a las principales potencias implicadas en el proceso de paz en Oriente Medio "aclaraciones sobre la política arrogante de Israel y su insistencia a la hora de desafiar la voluntad internacional".

Proceso abierto. Medios israelíes dijeron que Netanyahu se vio sorprendido por la noticia de los últimos planes para construir apartamentos en el distrito Sheikh Jarrah, que se ha convertido en un punto central de manifestaciones anticolonias desde que los residentes palestinos fueron expulsados.

En declaraciones a la Radio del Ejército, el concejal de Jerusalén Elisha Peleg dijo que el plan llevaba meses en elaboración. La última decisión fue un "paso técnico" para aprobar las 100 viviendas.

"Continuaremos construyendo en todo Jerusalén, también en Sheikh Jarrah y Ras al-Amud", dijo, citando otro barrio palestino en el área de Jerusalén.

El negociador palestino Saeb Erekat indicó que el presidente Mahmoud Abbas insistiría en eliminar los planes de construcción en Sheikh Jarrah, además de los publicados durante la visita de Biden de levantar 1.600 casas en otro emplazamiento cerca de la ciudad.

"Cuando decimos paz o asentamientos, parece que se decanta por los asentamientos", dijo Erekat sobre Netanyahu.

Israel anexó a Jerusalén Este como parte de su capital tras capturarla en la guerra de los Seis Días en 1967. Los palestinos quieren que forme parte de su capital en un futuro Estado que pretenden establecer en la ocupada Cisjordania y la Franja de Gaza.