Con absoluto rechazo recibió el Comité Ministerial de Legislación de Israel la proposición del diputado palestino, Ahmed Tibi, para que los nativos árabes que habitan en suelo israelí recibieran titulación de tierras bajo las mismas condiciones de las que goza la población judía.

El también ex asesor del desaparecido líder de la Autoridad Palestina, Yaser Arafat, dijo que su iniciativa iba encaminada a hacer de la Administración de Tierras de Israel un instrumento que pusiera fin a la discriminación que padece el pueblo árabe, pero que esta negativa es un claro indicio del repudio israelí a la igualdad civil.

"Desde la fundación del Estado, la Administración de Tierras de Israel funciona únicamente como administración de la tierra judía. Su director ha usado todas las tácticas, con la ayuda de la Agencia Judía, para destinar tierra sólo a judío", precisó el diputado.

Ahmed Tibi recordó que los palestinos que residen Israel, hoy, representan la quinta parte de los siete millones y medio de habitantes que tiene este territorio, sobre el cual se fundó el Estado judío hace poco más de 61 años.

Gran parte de las zonas fronterizas que fueron trazadas desde 1949 permanecieron habitadas, desde entonces, por ciudadanos oriundos de Palestina.