El presidente José Mujica aseguró que el próximo gobierno “deberá preocuparse hacia adelante” porque “todas las obligaciones fiscales que tiene el gobierno están ampliamente cubiertas”, según manifestó en su audición semanal de M24.

El mandatario manifestó que “la estrepitosa crisis europea” influiría sobre Uruguay, aunque no como la “catástrofe” de 2002. Por eso, se consideró que correspondía ser prudentes para conservar lo logrado.

“Si incurrimos en la decisión de aumentar por dos puntos el déficit fiscal, nos exponíamos a que el gobierno que nos suceda deba incurrir en un ajuste fiscal, al que nos acostumbraron durante varios años”, explicó.

“Ante la incertidumbre internacional, elegimos el camino de la prudencia, gastar lo menos posible, lo que no significa negar la necesidad de multiplicar recursos para actividades nobles como la salud y la educación que siempre van a necesitar más plata porque es signo de desarrollo y progreso”, señaló.

Mujica sostuvo que “gastar más plata en salud para cuidar la vida no da para discutirlo, lo mismo en la enseñanza, que a la larga actúa como elemento dinamizador de la cultura y la economía del país”.

“De sobrevenir un ajuste fiscal, caería la recaudación y los sectores asalariados, particularmente los más sumergidos, son los que más sufrirían. Por eso esgrimimos el criterio de dar lo que es posible”, agregó.

En la audición, el mandatario aseguró que “todas las obligaciones fiscales que tiene el Gobierno están ampliamente cubiertas”. “Esto significa que el próximo gobierno deberá preocuparse hacia adelante, pero no hacia atrás”. Agregó que no proceder de esta manera, sería “funesto”, porque perjudicaría a los más débiles, y “una inmoralidad de carácter político”.

“Sociedad tacaña”. En otro orden, Mujica expresó que la uruguaya es una “sociedad tacaña”. “Nadie debe sorprenderse de que ese egoísmo, que suele campear en las alturas, baje y se vuelva tabla común en el conjunto de la sociedad”, indicó.

También señaló que el compromiso “es un lamentable ausente y explica algunos de nuestros 'raquitismos', y esa contradicción de estar en un país inmensamente rico y dotado de medios y posibilidades y, sin embargo, tener a veces enormes dificultades”.

“En nuestra sociedad, por los valores que se mueven, hay alguna semilla de maleza que se nos entrevera, porque probablemente los sectores dirigentes del país -quienes dirigen la economía real- es decir, buena parte del empresariado y del sistema político, aunque no se den cuenta, cultivan algo que está muy alejado de la responsabilidad social”, expresó, al comentar la modalidad de contribuciones de empresas a proyectos.

“Esta responsabilidad social abunda por su ausencia en el Uruguay”, dijo Mujica y recordó que algunas empresas contribuyen a cambio de que exoneraciones impositivas, sin voluntad del empresariado.

“Buena cosa sería, de vez en cuando, mirar el interés global y ver si hacemos algo en el sentido de lo más hondo que requiere la participación en la vida de la nación”, concluyó.