Sao Paulo. Un juez brasileño ordenó este viernes la liberación del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, según un documento de la corte, tras un dictamen del Supremo Tribunal Federal (STF) que puso fin a la obligación de encarcelar a condenados tras perder su primera apelación.

El STF decidió el jueves, por seis votos a favor y cinco en contra, revocar la ley que establece que los convictos comienzan a cumplir sus sentencias después de perder su primera apelación y, en cambio, que se les permita agotar el largo proceso de apelaciones antes de entrar en prisión.

El líder izquierdista debería abandonar pronto la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba, donde está detenido. 

Numerosos simpatizantes de Lula, militantes del Partido de los Trabajadores (PT) y de otros movimientos sociales, aguardan al ex presidente, quien debe ir hasta un campamento que fue montado en Curitiba para mantener una "vigilia" en su apoyo desde que fue preso.

El real brasileño y el índice bursátil Bovespa profundizaron sus pérdidas por la tarde tras conocerse la noticia.

 

La defensa de Lula, que está encarcelado desde abril de 2018, se había apresurado a solicitar su "liberación inmediata" conforme al fallo del Supremo, petición que el juez federal Danilo Pereira ha concedido, por lo que el líder izquierdista será liberado este mismo viernes, según informa 'Folha'.

"La decisión de la Corte Suprema confirma lo que siempre hemos dicho, que no había posibilidad de ejecución anticipada de la sentencia", dijo Cristiano Zanin, abogado de Lula, poco después de solicitar la orden de liberación.

La defensa dijo que ahora espera la "nulidad de todo el proceso, con el reconocimiento de la sospecha del ex juez Sergio Moro".

Lula se encontraba entre rejas desde el 7 de abril de 2018, cuando comenzó a cumplir una pena de ocho años y diez meses por corrupción tras ser condenado en segunda instancia, acusado de recibir a manera de soborno un apartamento de playa de la constructora OAS a cambio de beneficios para la adjudicación de contratos con Petrobras.

Los fiscales de "Lava Jato" dijeron que el fallo del STF hará más difícil su trabajo y favorecerá la impunidad por los "excesivos" procesos de apelación de Brasil.

El exlíder sindical de 74 años gobernó Brasil de 2003 a 2010. Dejó el cargo con un alto índice de popularidad gracias a las políticas sociales que sacaron a millones de personas de la pobreza, pero sus críticos dicen que arruinó el país al permitir que la corrupción prosperara.

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*Con información de Reuters, Xinhua y Europa Press.