La justicia peruana declaró este martes de infundado el pedido del ex presidente Alberto Fujimori para cumplir en su domicilio los 19 años de prisión que le faltan de una condena a 25 años por delitos de lesa humanidad.

El juez Segundo Morales Parraguez dictaminó que el pedido “carece de sustento jurídico” por la gravedad de los delitos y por un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que demandó al Estado peruano que los crímenes de lesa humanidad no queden impunes, informaron las agencias noticiosas Andina y DPA.

El abogado de Fujimori, William Castillo, anunció que apelará ante una instancia superior en menos de tres días y anticipó que si también es derrotado allí podría recurrir a organismos judiciales internacionales.

Fujimori fue condenado como autor mediato de la desaparición y el asesinato de 25 personas en dos matanzas cometidas por un grupo paramilitar en 1991 y 1992, y del secuestro del periodista Gustavo Gorriti y el empresario Samuel Dyer en 1992.

El ex mandatario cumple su pena en dependencias de la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes) de la Policía Nacional, en Lima.

También recibió condenas de cárcel menores por casos de corrupción, pero en Perú las sentencias no se acumulan sino que sólo se cumple la más extensa.

Este mes se inició un nuevo juicio a Fujimori, acusado de haber desviado fondos públicos para sobornar a diarios sensacionalistas con el objeto de que desprestigiaran a opositores.

Ese proceso debió comenzar el 17 de este mes, pero el exjefe del Estado se presentó demacrado y desaliñado, y el tribunal resolvió postergar la audiencia hasta ayer, cuando se realizó durante una hora y media y pasó a cuarto intermedio hasta el 7 de noviembre.

A los 75 años, Fujimori padece depresión, hipertensión y lesiones precancerígenas en la cavidad bucal, pero los médicos legales que lo revisan periódicamente dictaminaron que puede continuar recluido.

En junio pasado, el presidente Ollanta Humala denegó el pedido de indulto que el propio Fujimori y sus hijos habían presentado en octubre de 2012, fundado en motivos “humanitarios”.