Brasilia, Xinhua. El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, justificó este martes en Brasilia el polémico programa de espionaje masivo en internet y en llamadas telefónicas y no descartó que continúen este tipo de prácticas.

Kerry, quien llegó a Brasil este martes tras la visita de un día en Colombia, pidió que los brasileños enfoquen las "importantes realidades" de la relación bilateral en las áreas económica, educativa, ambiental y en la cooperación en temas globales.

En rueda de prensa al lado del canciller brasileño Antonio Patriota, Kerry afirmó que la relación entre Estados Unidos y Brasil puede tener un "impacto global positivo extraordinario" y dijo que espera que las autoridades brasileñas entiendan las necesidades de seguridad de su país.

"Discutimos muy abiertamente con el gobierno brasileño. Vamos a continuar ese diálogo para estar seguros de que su gobierno entienda perfectamente, para garantizar no sólo la seguridad de los estadounidenses, sino de la población en general", indicó al defender los programas de espionaje.

El secretario de Estado justificó las cuestionadas prácticas de espionaje electrónico al afirmar que éstas son realizadas con apego a las leyes de su país.

"Estados Unidos recoge inteligencia extranjera como lo hacen todas las naciones. Creo que nuestra colecta de inteligencia ayudó a nuestra nación a protegernos de muchas amenazas, y a muchos pueblos del mundo, inclusive a los brasileños". John Kerry.

"El congreso de Estados Unidos aprobó una ley después del 11 de setiembre (de 2011), cuando fuimos atacados por Al-Qaeda. Una ley que respetaba nuestros padrones legales, y después el programa fue implementado por el Ejecutivo bajo la supervisión judicial", señaló.

"Estados Unidos recoge inteligencia extranjera como lo hacen todas las naciones. Creo que nuestra colecta de inteligencia ayudó a nuestra nación a protegernos de muchas amenazas, y a muchos pueblos del mundo, inclusive a los brasileños", aseguró.

Reacción brasileña. Enseguida, el canciller Patriota respondió al exigir la discontinuidad de las operaciones que violan la soberanía y los derechos de los ciudadanos.

Recordó que los países miembros del Mercosur (Mercado Común del Sur, conformado por Argentina, Brasil, Uruguay, Venezuela y Paraguay éste último suspendido temporalmente) acordaron realizar gestiones ante la ONU y el Consejo de Seguridad para poner fin a prácticas que atenten contra la soberanía de los países.

3054

"Tenemos una preocupación considerada legítima en la región y la comunidad internacional, sobre prácticas que puedan atentar contra la soberanía de las naciones y los derechos de los individuos", apuntó.

Patriota señaló que el espionaje fue cuestionado por la comisaria especial de la ONU para los derechos humanos, Navi Pillay, y subrayó que no alcanza con las explicaciones, sino que las prácticas violatorias deben ser descartadas.

"Las explicaciones no son un fin en sí mismo, Estados Unidos no encontrará mejor socio en la lucha contra el terrorismo internacional y otras amenazas, en la medida en que sean hecha de forma transparente. Cuando hay desconocimiento de los métodos y falta de información hay un debilitamiento de la confianza", señaló.

Las denuncias de espionaje por parte de Estados Unidos fueron publicadas por la prensa brasileña a partir de documentos divulgados por el ex contratista de la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense, Edward Snowden.

Las prácticas de espionaje denunciadas provocaron un fuerte reclamo del gobierno de Dilma Rousseff, a pocos meses de la visita de Estado de la mandataria a Washington, prevista para octubre.

El diario brasileño "O Globo" publicó en julio documentos en los cuales se muestran que Estados Unidos practicaba un espionaje masivo sobre comunicaciones electrónicas y telefónicas en Brasil, donde habría montado una base con agentes de inteligencia que se hicieron pasar por diplomáticos.

A pesar de los insistentes reclamos del gobierno brasileño, las explicaciones dadas por Washington hasta ahora han sido "insuficientes".

La visita de Kerry, quien será recibido la tarde de este martes por Rousseff, forma parte de los trabajos preparatorios de la visita de Estado que la presidenta brasileña Dilma Rousseff realizará el 23 de octubre a Washington, donde se encontrará con el presidente Barack Obama.