Las huelgas campesinas en Colombia comenzaron a disolverse este sábado, cuando se cumplen 19 días del inicio de las protestas, a raíz de los primeros acuerdos entre el Gobierno y los manifestantes en cinco regiones del país, mientras que en el sur continúan los bloqueos de vías.

Las partes anunciaron el fin del paro agrario en los departamentos de Boyacá, Cundinamarca, Nariño, Huila y Risaralda después de negociar durante días en distintas mesas regionales y lograr los pactos definitivos en la madrugada de este sábado.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, celebró este fin parcial de las huelgas durante un acto de entrega de cabezas de ganado en el norte del país, y llamó a aprovechar la coyuntura para construir una "verdadera política agropecuaria".

"En Boyacá, después de más de 120 horas de reuniones, de negociaciones, de análisis, de idas y venidas" se "firmó finalmente el levantamiento del paro agrario en los departamentos de Boyacá, Cundinamarca y Nariño", dijo al resaltar que el Gobierno y los campesinos del Huila llegaron "simultáneamente" a otro acuerdo.

Las negociaciones de Boyacá abarcaron la situación de ese departamento, de su vecino Cundinamarca y de Nariño (suroeste), y en ellas participó por primera vez el recién nombrado nuevo ministro del Interior, Aurelio Iragorri Valencia.

El Ejecutivo se comprometió en estas regiones a decretar salvaguardias para la papa, leche, tomate, pera, guisante y cebolla importados desde los bloques de Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Alianza del Pacífico.

También habrá salvaguardias para la papa fresca y congelada, la cebolla de bulbo, fríjol, tomate, leche en polvo y queso fresco de los países de la CAN y el Mercosur por dos años.

Una resolución que obligaba a destruir las semillas nacionales quedó congelada, mientras en mesas compuestas por líderes campesinos y gubernamentales estudiarán planes de seguros, cómo mejorar las líneas de crédito y proteger a los productos nacionales del contrabando.

En el sureño Huila, donde según Santos las protestas "se estaban volviendo ya un problema grave por las repercusiones que tenía este paro en las principales poblaciones", también se logró un acuerdo con los manifestantes que contempla condonar deudas de hasta US$10 millones con corte a 31 de diciembre de 2012.

Asimismo, está previsto que el Gobierno instaure las ayudas a la producción cafetera cuando el precio internacional es bajo, estudie subsidios para fertilizantes y analice mecanismos para proteger los productos nacionales.

Estos puntos se hicieron extensivos también a la situación en Risaralda (centro), donde los manifestantes y convocantes de Dignidad Cafetera anunciaron también su compromiso para comenzar a retirarse de las vías y "volver a las fincas", dijo el portavoz Duberney Galvis a medios locales.

Santos, que ha visto empeorar su imagen pública al 72% en el último mes, calificó este viernes este episodio del paro agrario como "el momento más difícil" de su Gobierno y anunció el pasado jueves una reforma ministerial en cinco carteras y dos dependencias públicas comprometidas por las huelgas.

"Nos falta el sur, (los departamentos de) Putumayo y Caquetá", advirtió, al manifestar su confianza en que el vicepresidente, Angelino Garzón, tenga también éxito en los diálogos con los campesinos del suroeste del país, con quienes se reunirá este domingo.

Los informes de las policías de carreteras confirmaron el despeje paulatino de las vías, aunque indicaron que el paso de Huila al vecino Caquetá está taponado y que persisten los bloqueos en el las vías de otro departamento de la zona del centro-sur del país, el Meta.

El agro colombiano y otros sectores iniciaron esta huelga el pasado 19 de agosto ante la supuesta desatención estatal y el efecto en el campo de los tratados de libre comercio firmados recientemente por Colombia con EEU y la UE, lo que dejó bloqueos, choques entre los manifestantes y policías, heridos y centenares de detenciones.

"Esta protesta de los campesinos colombianos es legítima y válida, y hay circunstancias difíciles que tienen que ver con la cantidad de problemas que se han venido acumulando a través de décadas", reconoció Santos.