Tokio. El líder del partido gobernante de Japón, Ichiro Ozawa, negó este sábado haber actuado mal en un escándalo sobre financiamiento que está afectando las posibilidades de su facción para las elecciones de mediados de año y prometió permanecer en su cargo clave.

Fiscales interrogaron el sábado durante cuatro horas a Ozawa, quien es visto como la figura más poderosa dentro del Partido Democrático. Tres de sus asesores fueron arrestados como sospechosos de no reportar donaciones políticas.

El escándalo ha minado el apoyo al Gobierno del primer ministro Yukio Hatoyama frente a las votaciones que se realizarán para la Cámara alta del Parlamento, arriesgando un estancamiento a largo plazo.

Ozawa, quien tiene el cargo clave de secretario general del partido, es el mayor estratega de los democráticos y es ampliamente visto como quien realmente tiene el poder tras el Gobierno de Hatoyama.

"Tengo que disculparme ante el público por asuntos que incluyen a mis asesores, pero me gustaría cumplir con mi deber", dijo en una conferencia de prensa ante una pregunta sobre si permanecería en su cargo.

Ozawa también emitió un comunicado negando que él o su grupo de financiamiento hubiesen recibido donaciones ilegales o que estuviera involucrado en cualquier reporte falso de financiamiento político.

Los democráticos necesitan una mayoría en la Cámara alta para reducir la dependencia a pequeños socios de coalición y permitirles aprobar proyectos de manera rápida.

El partido asumió el poder el año pasado prometiendo reducir el control de burócratas sobre la política, disminuir las pérdidas y aumentar el poder de gasto de los consumidores para fortalecer la debilitada economía.

Ozawa se convirtió en blanco de críticas después de que fiscales arrestaron a sus actuales y ex asesores anteriormente este mes.

Ha negado en repetidas ocasiones haber actuado mal y no tiene una obligación legal de responder preguntas de fiscales sobre el caso.

"Ha dicho que es inocente y yo quiero creer eso", dijo el sábado Hatoyama a reporteros durante una conferencia de prensa.

Algunos analistas dicen que Ozawa, quien renunció a un alto cargo del partido el año pasado por otro escándalo, también deberá dimitir en esta ocasión, pero podría demorar su decisión.