Puerto España. El primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning, una de las figuras políticas de mayor permanencia en el Caribe, parece muy vulnerable en su apuesta por un cuarto período para las elecciones generales que se realizarán este lunes.

Recientes sondeos muestran que el partido de Manning, el Movimiento Nacional del Pueblo (PNM, por su sigla en inglés), sería sacado del poder por una coalición encabezada por el partido Congreso Nacional Unido (UNC, por su sigla en inglés).

Aún quedan muchos votantes indecisos en la nación, donde el descontento se ve alimentado por el alto índice de crímenes y las frecuentes acusaciones de corrupción.

Excluyendo sorpresas de último minuto, el UNC, dirigido por la abogada y ex ministra de gabinete Kamla Persad-Bissessar, regresaría al poder por primera vez desde que Basdeo Panday, líder de larga data del UNC, fue reemplazado como primer ministro por Manning en 2001.

Sin importar qué partido gane, ningún analista espera grandes cambios en la política energética que Manning, geólogo de profesión, ayudó a forjar en la nación, actualmente la mayor exportadora de gas natural licuado a Estados Unidos.

La población de Trinidad y Tobago, de casi 1,3 millones de habitantes, está dividida casi equitativamente entre descendientes de esclavos africanos y de trabajadores indígenas llevados cuando el territorio era colonia británica.

El PNM está dominado por personas de ascendencia africana, pero el grupo encabezado por el UNC, denominado la Sociedad del Pueblo, se autodenomina una coalición "integral", representando trabajadores y a todas las étnicas y clases económicas.

Apuesta riesgosa. Manning, de 64 años, fue elegido para un tercer período en noviembre de 2007 y para muchos analistas es un misterio el motivo por el que convocó elecciones generales dos años antes de que expirase su período.

"Hizo una gran apuesta (...) en un momento en que los votantes están con un ánimo irritado y podría costarle caro", dijo Dan Erikson, analista en Washington del think tank Diálogo Interamericano.

Los mayores logros de Manning como primer ministro fueron la reducción de la pobreza y atraer miles de millones de dólares en inversión a las industrias petroquímicas de las islas.

Pero desde entonces ha sufrido la desaceleración de la economía como consecuencia de la crisis financiera global y enfrentado duras críticas por usar ingresos de los recursos energéticos en proyectos de poco uso para la mayoría de sus votantes.

Entre esos proyectos están la construcción de un palacio para residencia del primer ministro y dos cumbres regionales el año pasado, entre ellas la Cumbre de las Américas, a la que asistió el presidente estadounidense, Barack Obama.

Persad-Bissessar, de 58 años, fue la primera defensora general del país bajo un Gobierno anterior del UNC y también fue primera ministra.

Se convirtió en la líder de la oposición en enero y ha buscado presentar al UNC como el grupo político que entiende la necesidad de dar más a las personas en términos de infraestructura pública, mejores servicios de salud y equidad entre los grupos étnicos.