Buenos Aires, EFE. El líder sindical Hugo Moyano, ex aliado del Ejecutivo argentino y ahora crítico opositor, convirtió la huelga y movilización de camioneros de hoy en un pulso con la presidenta del país, Cristina Fernández, y llamó a los trabajadores a votar contra el gobierno en las legislativas de octubre.

El dirigente camionero, que dijo tener "aspiraciones de ser diputado", encabezó este lunes una multitudinaria movilización en la céntrica Plaza de Mayo porteña, donde acusó a la jefa de Estado de haber "errado el rumbo" y pidió "votar por la solución política para que desaparezcan todas las injusticias" en las elecciones legislativas del 27 de octubre.

"Así como en algún momento dije que había que votar al gobierno, hoy les digo que no nos engañen más: las promesas incumplidas, todo esto que el gobierno quiere hacer aparecer, todas estas bondades que quiere hacer aparecer, son todas mentiras", remarcó Moyano.

El paro de camioneros, iniciado a medianoche de este lunes, provocó graves complicaciones de tránsito en los accesos a Buenos Aires en la hora punta matinal, cancelaciones y demoras en el transporte de larga distancia y el desabastecimiento de combustible en puntos de todo el país.

Además, las grandes ciudades argentinas amanecieron con montañas de basura en las calles por la interrupción del sistema de recolección de residuos y cientos de quioscos optaron por cerrar debido a los problemas de distribución de la prensa.

La jefa de Estado argentina evitó cualquier alusión al paro camionero durante un acto en Pilar, aunque días atrás advirtió que no tolerará "una extorsión" por parte de los sindicatos.

En la jornada, Moyano, que figura en el 35 lugar de la lista Unión por la Libertad y el Trabajo del peronista disidente Francisco de Narváez para las legislativas de octubre, admitió que tiene "aspiraciones de ser diputado".

En respuesta, y a falta de cuatro días para el inicio oficial de la campaña electoral, el ministro argentino de Trabajo, Carlos Tomada, acusó este lunes al dirigente camionero de "disfrazar de paro un bloqueo y un acto para pedir que lo voten".

"Utilizar un paro para reclamar el voto implica una pérdida de rumbo en la política", declaró Tomada a la agencia oficial Télam, y agregó que su actitud supone "el fin de la política o el fin de la acción gremial como legítima reivindicación".

Moyano, titular de la Central General de Trabajadores (CGT), criticó también las políticas sociales de Fernández, quien hoy entregó el portátil número tres millones a un alumno de una escuela pública en la ciudad bonaerense de Pilar.

"¿Qué hacemos dándole una netbook a un chico de la villa? Le estamos diciendo que siga teniendo frío cuando hace frío. Seguí mojándote cuando llueve, pero tenés una netbook... ¡Hay que sacarlo de la villa con una vivienda digna, no con una netbook!", dijo Moyano entre aplausos.

La jefa de Estado argentina evitó cualquier alusión al paro camionero durante el acto en Pilar, aunque días atrás advirtió que no tolerará "una extorsión" por parte de los sindicatos.

Fernández apareció acompañada del primer candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, Martín Insaurralde, a quien las encuestas sitúan diez puntos por debajo del líder del Frente Renovador, el exjefe de Gabinete kirchnerista Sergio Massa.

En las elecciones legislativas de octubre, que irán precedidas de primarias el próximo 11 de agosto, se renovarán 24 bancas en el Senado y 127 en la Cámara de Diputados.

El distanciamiento entre Moyano, que fue uno de los más importantes aliados del fallecido expresidente Néstor Kirchner (2003-2007), y Cristina Fernández se agudizó en vísperas de las elecciones presidenciales de 2011 y se agravó el pasado año, con la fragmentación de la Confederación General del Trabajo, la mayor central obrera del país, entre "moyanistas" y "kirchneristas".