Washington. Decenas de líderes mundiales se reúnen el martes en Washington para la mayor cumbre organizada por Estados Unidos desde 1945, y tendrán un único asunto en la agenda: impedir que los terroristas consigan una bomba nuclear.

El presidente Barack Obama, anfitrión de la cumbre de 47 países, dice que el terrorismo nuclear es la mayor amenaza a la seguridad mundial, y quiere unir con firmeza a los países para impedir que grupos terroristas pongan sus manos en material nuclear que podría utilizarse para fabricar bombas.

Algunos países son escépticos sobre la gravedad de la amenaza, y la consideran una preocupación americana tras los atentados de Al Qaeda contra Estados Unidos el 11 de septiembre del 2001.

El asesor sobre anti terrorismo de Obama, John Brennan, dijo el lunes que para Al Qaeda era una prioridad adquirir los conocimientos y material para fabricar una bomba, que según advirtió le permitiría "amenazar nuestra seguridad y el orden mundial".

Washington está preocupado por la seguridad de cientos de toneladas de uranio altamente enriquecido y plutonio esparcidos por el mundo en reactores nucleares, sitios de investigación y plantas militares que podrían ser vulnerables a robos.

Tras el final de la Guerra Fría, Washington trabajó con Moscú para mejorar la en ocasiones escasa seguridad del material nuclear en Rusia y las ex repúblicas soviéticas.

Ahora quiere ampliar el alcance de estos esfuerzos y quiere convencer a los países de que asuman más responsabilidad a la hora de tomar medidas enérgicas contra el tráfico nuclear.

Según un borrador del comunicado oficial de la cumbre, los líderes se comprometerán a trabajar en la protección de todo el "material nuclear vulnerable" en un plazo de cuatro años y a tomar medidas para erradicar el contrabando nuclear.

Las autoridades estadounidenses han intentado subrayar la naturaleza histórica de la cumbre, la mayor concentración de dignatarios en suelo estadounidense desde la conferencia que en 1945 creó Naciones Unidas.

"Creo que es una indicación de lo profundamente preocupado que todo el mundo debería estar con las posibilidades del tráfico nuclear, y creo que a su término vamos a ver algunas acciones muy específicas, concretas, que cada país está tomando y que harán al mundo un poco más seguro", dijo Obama el lunes.

Ucrania entregará uranio enriquecido. Los primeros resultados tangibles de la cumbre se produjeron mientras Obama mantenía una serie de reuniones con líderes extranjeros, como el presidente ucraniano, Viktor Yanukovich, que anunció que su país se deshará de sus reservas de uranio altamente enriquecido antes del 2012.

La iniciativa del gobierno ucraniano pretende hacer más difícil que los terroristas se apropien de material nuclear. Ucrania también convertirá su programa nuclear para operar con uranio enriquecido de baja graduación, dijo Yanukovich.

También el lunes, Canadá anunció que devolvería una cantidad significativa de combustible nuclear consumido a su lugar de origen, Estados Unidos, que también podría recibir parte del material nuclear de origen ruso de Ucrania.

La cumbre es la culminación de un frenético período de diplomacia nuclear de Obama.

La semana pasada, Obama firmó un nuevo tratado para reducir los arsenales nucleares de Estados Unidos y Rusia y anunció unilateralmente que Washington limitaría su uso de armas nucleares, un plan que fue muy criticado por los conservadores en su país.

Irán y Corea del Norte no están en la agenda de la cumbre y no han sido invitados a acudir.

La Casa Blanca ha subrayado repetidamente que la cumbre está focalizada en el terrorismo nuclear, pero muchos esperan ver que surge de la reunión del lunes entre Obama y el presidente de China, Hu Jintao, cuyo país ha establecido lazos económicos con Irán y ha sido reacia a imponer sanciones más duras a la república islámica.

Obama destacó ante Hu la necesidad de actuar de manera urgente contra el programa nuclear iraní, y Hu aceptó que Pekín ayudará a redactar una resolución de sanciones en Naciones Unidas. No hubo señales de que China acepte las sanciones más duras que pretende Obama.