Asunción. El presidente paraguayo, Fernando Lugo, dijo que "respetaba profundamente" la vida humana, pero también los asuntos internos de cada país, al referirse al pedido de un disidente cubano de que se pronuncie sobre la situación de los presos políticos en la isla.

Lugo se ofreció también a ejercer "mediaciones humanitarias en cualquier sitio del mundo donde dicha voluntad fuera solicitada o reconocida como importante o útil", según un comunicado divulgado por la presidencia.

El opositor cubano Guillermo Fariñas, que cumple el jueves 23 días en huelga de hambre para exigir la liberación de una veintena de presos enfermos, pidió, en declaraciones publicadas por el diario asunceno ABC, que Lugo intercediera con el Gobierno comunista.

"Aprovecho este momento para hacerle un llamamiento al ex obispo Fernando Lugo, presidente de Paraguay, para que se pronuncie a favor de las víctimas o a favor de los victimarios", dijo Fariñas, según ABC.

"Pero que no guarde un silencio cómplice con la muerte de Orlando Zapata y la inminente muerte mía y de otros hermanos de lucha", agregó en la entrevista, que según el diario se logró a través del teléfono celular de un allegado que lo visitó en el hospital de Santa Clara donde se encuentra internado.

Zapata murió el 23 de febrero tras 85 días en huelga de hambre, un hecho que desató fuertes críticas internacionales sobre Cuba.

Lugo dijo en el comunicado que pedirá a la cancillería información, tanto de los medios que entrevistaron a Fariñas como de la embajada de Cuba en Asunción, para conocer la versión del gobierno cubano.

El mandatario agregó "que al tiempo de ser invariablemente respetuoso de los asuntos internos de las demás naciones del mundo, no descarta cualquier acción que coordinada con las autoridades del país aludido pueda servir al bien humanitario o comunitario".

Presión opositora. Opositores al gobierno del ex obispo, un socialista moderado que ha impulsado algunas reformas sociales desde su llegada al poder a mediados del 2008, instaron a que se manifestara sobre el asunto.

"Si Lugo apoya ese tipo de actitudes, de posturas, de gobiernos que hoy tratan de evadir la respuesta, quiere decir que él está de acuerdo con que las personas sean privadas de su libertad por no pensar igual que él", dijo la senadora Ana María Mendoza, del partido derechista Patria Querida.

En junio del 2009, Lugo se convirtió en el primer presidente paraguayo que visitó la Cuba comunista, en un viaje que incluyó un encuentro con el líder cubano Fidel Castro, apartado del poder desde el 2008, cuando pasó el mando a su hermano Raúl.