San Salvador. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que no tiene temor que le toque vivir una situación similar a la de su par chilena, Michelle Bachelet, quien a pesar de la popularidad histórica que ha alcanzado, entregará la presidencia a quien fue el candidato de la oposición, Sebastián Piñera.

En una entrevista concedida a la Prensa Gráfica de El Salvador, le consultaron por las elecciones presidenciales brasileñas y las perspectivas de la candidata de su partido, Dilma Rousseff, quien va segunda en las encuestas, después del abanderado de la oposición, José Serra.

Frente a la pregunta sobre si teme que le suceda lo mismo que a la presidenta chilena, cuyo candidato no ganó las elecciones, respondió que “no tengo ningún temor al respecto”.

A juicio de Lula “no se puede trasladar situaciones de un país a otro de forma mecánica. Chile y Brasil son dos democracias, pero que tienen sus especificidades”.

Asimismo destacó que “la solidez de la candidatura de Dilma Rousseff no está en el apoyo que yo le pueda brindar, sino que es la candidata del Partido de los Trabajadores, un partido con 30 años de lucha en favor del pueblo, con gran capilaridad social y de alcance nacional”.

A ello agregó que “Dilma será la candidata de una amplia coalición política, formada por partidos fuertes de izquierda y de centro, que reúnen un gran número de diputados, senadores y gobernadores. Estoy tranquilo y tengo mucha confianza en que Dilma vencerá en las elecciones”.

Caso de Honduras. En cuanto a la situación del gobierno de Porfirio Lobo en Honduras, reafirmó que “Brasil hace hincapié de su compromiso con la democracia, y lo que pasó en Honduras fue un golpe de Estado contra un presidente electo democráticamente. Se estableció un pésimo precedente para América Central y para toda la América Latina”.

“No podemos tolerar rupturas del orden constitucional. El desafío para Honduras sigue siendo el de la reconciliación nacional”, añadió.

Reiteró que el ex presidente Manuel Zelaya debe poder integrarse a la vida política de su país y adelantó que “estamos conversando con otros países de la región con miras a definir una posición común y consistente sobre el tema. El gobierno del presidente Lobo tiene, sin embargo, que dar pasos concretos, que permitan la plena reintegración del presidente Zelaya en la vida política de Honduras, su vuelta al país y su amnistía, además de iniciativas que impidan la repetición de los trágicos acontecimientos que desembocaron en el golpe”.

El presidente brasileño arriba este jueves a El Salvador en el marco de una gira por varios países.

En este contexto, indicó que “El Salvador ya es atractivo para los inversionistas brasileños. Y podrá serlo aún más en el futuro. Empresarios sólo van a eventos empresariales cuando vislumbran intereses muy concretos. Pero lo que hicimos hasta ahora no es suficiente. Tenemos que despertar, sobre todo en el empresariado brasileño, la necesidad de mirar hacia Centroamérica y al Caribe”.