Sao Paulo. El mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, no tiene planes de presentarse a la elección presidencial de 2014 y dice que su candidata a la sucesión sí tiene derecho a hacerlo si gana en los comicios de octubre, publicó este viernes un diario local.

Lula, cuyo segundo mandato acaba en diciembre de este año, dijo al periódico O Estado de S. Paulo en una entrevista que "no hay posibilidades" de que se presente de nuevo, cuando le preguntaron por una posible postulación a la presidencia en 2014.

El oficialista Partido de los Trabajadores (PT) de Lula proclamaría a su jefa de Gabinete, Dilma Rousseff, como su candidata para la elección presidencial de octubre en una convención el fin de semana.

"Quien sea elegido presidente tiene el legítimo derecho a ser candidato para la reelección", dijo Lula al periódico.

Algunos analistas habían insinuado que Lula escogió a su jefa de gabinete como candidata para que sea una presidenta "interina" de modo que él pueda presentarse nuevamente en 2014.

Con una tasa de aprobación de alrededor de 80%, Lula es el presidente más popular en la historia reciente de Brasil.

El ex líder sindical, que se presentó a los comicios y perdió tres veces antes de ganar en 2002, dijo en la entrevista que "agradecía a Dios" por no haber triunfado en la elección presidencial de 1989 porque él y su partido no estaban políticamente maduros en ese momento.

Lula afirmó que no quería una mayor participación estatal en la economía brasileña, desmarcándose de declaraciones que formuló cuando el gobierno adoptó enérgicas medidas de estímulo económico durante la crisis financiera de 2008/2009.

Sin embargo, defendió grandes empresas públicas.

"No tengo problema con corporaciones privadas que cumplen sus metas, pero hay algunas que hacen menos de lo que deberían", sostuvo.

"Así es que, sí, quiero crear una mega compañía de energía en el país. Quiero una compañía que sea multinacional, que sea capaz de pedir crédito en el exterior para implementar proyectos en el extranjero y aquí", agregó.

El gobierno también trabajaría para "inducir" inversiones en ciertos segmentos de la economía, como internet de banda ancha y distribución de energía, declaró al diario.

Las políticas de Rousseff no serían muy diferentes a las suyas, aseguró Lula.

Luego de tomar el mando en 2003, Lula ganó el apoyo de inversores con políticas de mercado tras décadas de retórica de izquierda.

Últimamente el gobierno se ha vuelto más proactivo en la economía, potenciando el rol de bancos estatales y empresas de energía.