Brasilia. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, descartó el viernes que esté considerando la posibilidad de dejar su cargo para ayudar a la jefa de Gabinete, Dilma Rousseff, en su campaña presidencial.

El gobernante Partido de los Trabajadores (PT) proclamó como candidata presidencial a Rousseff, quien prometió continuar con la política económica de Lula si gana las elecciones del 3 de octubre, carrera para la cual ocupa el segundo lugar en los últimos sondeos de intención de voto.

"Sería una cosa improcedente que imagine que un presidente de la República fuera a pedir licencia del cargo más importante de Brasil para hacer campaña", dijo Lula en una entrevista radial.

La posibilidad de alejamiento llegó a ser considerada en el gobierno, pero nunca se tomó una decisión en ese sentido, según una fuente del palacio presidencial que habló con Reuters bajo condición de anonimato.

Un artículo del periódico O Globo de esta semana afirmó que Lula quería alejarse de sus funciones entre agosto y septiembre y que el presidente del Senado, José Sarney, asumiría su lugar.

A Sarney le correspondería dado que el vicepresidente José Alencar y el presidente de la Cámara de Diputados, Michel Temer, que son los sucesores constitucionales inmediatos, disputarán las elecciones de este año.

"Creer que alejándome puedo ayudar más a un candidato que estando en la presidencia, sería disminuir al candidato", dijo Lula, y acusó al reportaje del periódico de "mentiroso".