El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, cerró este sábado una marcha de seguidores chavistas convocada por su gobierno"contra la corrupción" para contrarrestar la movilización de los opositores que fueron llamados este sábado a concentrarse en Caracas.

Maduro caminó un pequeño trecho de la avenida Universidad junto a sus seguidores que llegaban a las inmediaciones de la Asamblea Nacional tras marchar por la avenida Libertador y luego el mandatario subió a una tarima para dirigirse a la multitud.

Por primera vez en la historia de Venezuela se convoca a marchar en apoyo a un "corrupto", dijo Maduro en cadena de radio y televisión en alusión al diputado opositor Richard Mardo quien fue despojado de su inmunidad parlamentaria por sus colegas chavistas.

Maduro intervino en un mitin con seguidores oficialistas, luego que opositores se concentraron este sábado en un sitio distante de la capital venezolana para protestar nuevamente contra el mandatario quien asumió el poder hace tres meses.

El mandatario fustigó a sus enemigos políticos, invocando en su discurso el legado del líder de la revolución socialista, Hugo Chávez, quien falleció en Caracas el pasado 5 de marzo, tras una larga enfermedad de cáncer.

Bajo la excusa de luchar contra la corrupción del que se acusan mutuamente ambos grupos antagónicos, cientos de seguidores del fallecido mandatario Chávez, salieron este sábado a las calles a tempranas horas de la mañana,animados por la convocatoria del presidente Maduro.

Los afectos del gobernante tomaron la céntrica Plaza Venezuela desde donde caminaron por las avenidas Libertador y Universidad para finalizar en los alrededores de la Asamblea Nacional, en el centro de Caracas.

También los antichavistas hicieron lo propio, en un lugar bastante alejado de la capital venezolana, en el elevado de Los Ruices, con caras pintadas, pancartas, música, gritos, consignas, atendiendo el llamado de su líder opositor, Henrique Capriles Radonski.

Este sábado los venezolanos tomaron las calles de Caracas luego de que el martes pasado los diputados chavistas despojaron de su inmunidad parlamentaria a Richard Mardo, compañero de fórmula electoral del líder opositor Henrique Capriles.

Molestos por la medida los opositores fueron convocados por Capriles a congregarse este sábado en Caracas y en respuesta Maduro llamó a sus acólitos para contrarrestar la movilización de sus enemigos políticos.

El canal estatal Venezolana de Televisión apoyó la convocatoria de Maduro con la transmisión de propagandas con imágenes de Mardo y mensajes calificativos de "delincuente" y "corrupto".

Desde que llegó al poder hace 14 años el fallecido presidente Hugo Chávez, los venezolanos se mantienen enfrentados políticamente con una polarización cada vez más acentuada.

Transcurrido los primeros cien días del nuevo gobierno, Maduro ha convocado a los chavistas para enfrentar las marchas opositoras. La primera vez ocurrió el pasado primero de mayo para celebrar, "como excusa" el Día Internacional del Trabajador.

El pasado 29 de junio se produjo la marcha de los estudiantes, por un lado los universitarios y profesores que exigían mejoras presupuestarias y en paralelo los oficialistas en defensa de los logros revolucionarios.

Este sábado, Caracas es nuevamente epicentro de las fuerzas gubernamentales y opositoras cuyas movilizaciones coinciden teniendo como fondo de escenario la última batalla electoral prevista para diciembre próximo cuando ambos bandos se disputarán el poder de 335 alcaldías.

Ante centenares de seguidores, Maduro dijo que los sectores de la oposición no han convocado ni una sola marcha para ninguna causa justa. "Y la única vez que se les ocurre convocar a la calle, a la insurrección, es hoy, para defender a un corrupto", agregó.

Del otro lado de la ciudad, los antichavistas vitoreaban a su líder Henrique Capriles quien rodeado por gobernadores y dirigentes opositores fustigaba a Maduro instándolo a que mostrara su verdadera partida de nacimiento ante las informaciones que lo señalan de ser colombiano.

Ambas concentraciones fueron refrescadas por una llovizna que caía sobre la tarde caraqueña, cuyas calles permanecían despegadas del tránsito automotor, aliviadas por las vacaciones escolares.