El martes, algunos maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE)- corriente radical del Sindicato Nacional que lidera las protestas contra las reformas educativas implementadas en Agosto por el presidente Enrique Peña Nieto- se reunieron en grupos en el Monumento a la Revolución, y se dirigieron a varias estaciones de metro para llegar al Aeropuerto Internacional, Benito Juárez de la Ciudad de México.

Cientos de maestros bloquearon durante más de 3 horas el paso principal del aeropuerto, alzando la voz con la reforma, que incluye pruebas relacionadas con el desempeño de los profesores y medidas represoras sobre la corrupción sindical que el gobierno arguye.

Durante el bloqueo vial, hubo confrontaciones entre los manifestantes -armados con palos y piedras- y la policía, que había sido enviar para proteger el terminal aéreo y sus alrededores. Al final, los protestantes se retiraron hacia la Secretaría de Gobernación, pero esta retirada no significa el fin del conflicto.

A diferencia de las protestas que tuvieron lugar a finales de agosto (cuando en tres jornadas diferentes bloquearon los accesos al aeropuerto), en esta oportunidad el terminal no reportó afectación de vuelos. El 23 de agosto, los manifestantes estuvieron encampados afuera durante más de nueve horas, que a su vez alteraron los viajes de unos 4.000 pasajeros.

Desde la posesión de Enrique Peña Nieto, en diciembre de 2012, su presidencia se ha contaminado por la protesta social, por su determinación al aplicar una serie de reformas que resultaban controvertidas. Sin embargo, a pesar de que el mandatario no ha vacilado en sus intenciones, parece que sus oponentes están igualmente determinados a hacer oír sus puntos de vista. Entonces la Ciudad de México ha sido testigo muchas manifestaciones, la mayoría de ellas, nacida en el sector educativo.

La CNTE, que es una Unión disidente de maestros y la que ha llevado vos líder en las manifestaciones, afirma que las reformas darán lugar a despidos masivos, pues argumentan que las pruebas de habilidad obligatorias son un método para que el gobierno tenga la posibilidad de despedir personal a gran escala. También alude a las difíciles condiciones en las que muchos profesores tienen que trabajar en las regiones más pobres de México. Para ellos, el nuevo proyecto de ley no toma en cuenta este aspecto, ni brinda las ayudas necesarias.

El gobierno por su parte sostiene que el control sindical sobre los puestos de trabajo ha contribuido a la corrupción del sistema de educación en México, un sistema que actualmente tiene los costos más altos y los peores resultados entre los 34 estados que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

El proyecto de ley propuesto por Peña Nieto pretende disminuir el poder gremial sobre la educación, sindicatos a los que el gobierno y ciertos sectores de la ciudadanía acusan de tener un control excesivo sobre la contratación de profesores. Argumentan que han abusado del sistema mediante la venta y herencia de posiciones clave, con las cuales maestros mal capacitados son promovidos sobre candidatos mejor calificados.