Policías antidisturbios y cerca de un millar de manifestantes se enfrentaron la noche del lunes en la capital peruana, Lima, quedando bloqueado el tránsito vehicular y peatonal por más de dos horas.

Jóvenes, convocados por las redes sociales, protagonizaron una marcha, denominada "Toma la calle", para seguir reclamando por la polémica elección del Congreso Nacional, la semana pasada, de los seis integrantes nuevos del Tribunal Constitucional y de la defensora del Pueblo.

Según adelantó el presidente del Congreso, Víctor Isla, es posible que el órgano legislativo realice una revisión al respecto, pues los nombrados, cinco de los seis magistrados y la defensora del Pueblo declinaron finalmente en aceptar la responsabilidad de los cargos ante la presión de la opinión pública.

Los electos, salvo los tres nuevos directores del Banco Central de Reserva (BCR), sobre quienes no hay oposición, fueron fruto de una negociación no muy clara entre las bancadas del legislativo, lo que generó el rechazo de la población.

El conglomerado de manifestantes había partido de la Plaza San Martín con dirección a la sede congresal, distantes por unos mil metros. A unos 300 metros del destino, los manifestantes fueron interrumpidos por los uniformados que lanzaron bombas lacrimógenas para dispersarlos y llevaron a cabo la detención de varias decenas de personas.

A partir de las 21:00 hora local, la tranquilidad retornó al centro de Lima, mientras las inmediaciones del Congreso Nacional han sido resguardados por un gran contingente policial.