Estados Unidos y Gran Bretaña mantuvieron cerradas este lunes sus embajadas en Yemen por segundo día consecutivo por el temor a posibles atentados, después del intento de ataque el día de Navidad contra un avión que se dirigía a Detroit.

La embajada de Estados Unidos ha citado amenazas de Al Qaeda, que según las agencias de inteligencia estadounidense tiene una creciente presencia en Yemen.

Un asesor del presidente Barack Obama ha dicho que Washington tenía indicios de que Al Qaeda estaba planeando un ataque en Saná.

"La embajada aún sigue cerrada hoy (...) Vamos a seguir haciendo una revisión de la seguridad", dijo a Reuters un diplomático estadounidense que no quiso ser identificado.

Gran Bretaña ha citado razones de seguridad para el cierre de su embajada, sin dar más detalles.

Yemen, que se enfrenta a una rebelión chiíta en el norte y a protestas separatistas en el sur, ha reforzado la seguridad en su costa para impedir la entrada de extremistas desde Somalia.

Las autoridades habían puesto a militantes de Al Qaeda bajo supervisión durante las 24 horas en dos provincias costeras, dijo la agencia estatal, después de que milicianos somalíes anunciaran la semana pasada que estaban dispuestos a enviar refuerzos para Al Qaeda en Yemen.

Aliados occidentales han tratado de apuntalar al Gobierno de Yemen ante el temor de que Al Qaeda pueda aprovechar la inestabilidad del país para lanzar más atentados en todo el mundo.

Se cree que el nigeriano acusado de intentar hacer explotar una bomba en un avión de pasajeros que se dirigía a Detroit el día de Navidad recibió entrenamiento de Al Qaeda en Yemen.

Al Qaeda dijo que el intento de atentado respondía a la injerencia de Estados Unidos en Yemen y su respaldo militar al Gobierno local, que ha lanzado una ofensiva contra el grupo islamista.