Un total de 250 jefes de servicios y departamentos en hospitales públicos de Perú renunciaron este miércoles como parte de las medidas de fuerza en la huelga indefinida que acatan los galenos afiliados a la Federación Médica del Perú por mayores sueldos.

El presidente de la federación médica, César Palomino, dijo a los medios locales que con esas renuncias "se rompe la cadena de mando del ministerio de Salud", del cual dependen los hospitales afectados.

Los médicos que trabajan en los establecimientos del Ministerio de Salud cumplen 15 días en huelga en demanda de mejoras en la escala de sueldos y salarios, además de rechazar la supuesta intención de privatizar el Instituto Nacional de Salud del Niño.

Desde que empezó la protesta, el 16 de julio último, los servicios médicos en los hospitales públicos han quedado reducidos a las atenciones en emergencia por la huelga de unos 15.000 galenos, según las cifras de la federación médica.

"Los médicos del ministerio son irremplazables, para ocupar sus cargos hay que tener años de experiencia y haber ganado concursos (para su admisión)", expresó Palomino.

Las renuncias de los médicos anteceden a una reunión que mantendrán hoy sus dirigentes con representantes del Ministerio de Salud para llegar algún acuerdo sobre el fin de la huelga.

Un comunicado del ministerio de Salud precisó hoy que los acuerdos con los gremios de médicos en huelga se están cumpliendo, en lo referido a la entrega de bonos, ascenso automático y nombramientos.

El director general de Descentralización del Ministerio de Salud, Arturo Granados, indicó que el plazo para definir la nueva escala remunerativa vence el próximo 8 de agosto y que depende de que el Congreso apruebe la delegación de facultades legislativas pedida por el Poder Ejecutivo.

Granados dijo que la amenaza de renuncias no contribuye a la solución del conflicto porque "no podemos hacer un diálogo cuando alguien nos pone una pistola en la cabeza, y no a nosotros, sino a los pacientes y usuarios".