El titular de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, confirmó este viernes un paro de 24 horas para el lunes 8 de julio, en reclamo por el impacto del descuento del impuesto a las ganancias y para eliminar el tope para el cobro de las asignaciones familiares.

Así lo anunció Moyano en conferencia de prensa luego de un plenario del consejo directivo a nivel nacional que se realizó en la sede del sindicato de los Camioneros este viernes.

En ese marco, Moyano informó que el paro será "desde las 0:00 hrs. del lunes hasta las 0:00 hrs del martes", y aseguró que "3.000 pesos de impuesto a las ganancias es mucho para un trabajador".

Por su parte, el secretario adjunto del sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, aseguró esta mañana en declaraciones a radio FM Vorterix, que "la medida de fuerza que incluye la recolección de residuos, caudales, diarios, combustibles y gaseosas".

El jefe de la CGT Azopardo y líder del Sindicato Camioneros, Hugo Moyano, confirmó este viernes que la semana que viene el gremio que conduce realizará un paro de 24 horas en todo el país. Por el feriado del martes, la huelga anunciada por Moyano podría afectar a los cajeros y los combustibles.

Fuerte poder. El sindicato de camioneros, uno de los más poderosos del país, puede paralizar el transporte de carga, la retirada de basura, la distribución postal y de diarios e, incluso, el abastecimiento de combustible.

En junio del 2012, Moyano convocó una huelga de camioneros que generó serios problemas de abastecimiento en todo el país y poco después movilizó a miles de sindicalistas contra el Gobierno en la primera jornada de huelga nacional convocada en más de una década en Argentina.

En esta ocasión, el líder sindical y viejo dirigente peronista, ha elegido la víspera de la fiesta nacional del 9 de julio para la convocatoria a la huelga.

El distanciamiento entre Moyano, quien fue uno de los más importantes aliados del fallecido expresidente Néstor Kirchner (2003-2007), y Cristina Fernández se agudizó en vísperas de las elecciones presidenciales de 2011 y se agravó el pasado año, con la fragmentación de la CGT, la mayor central obrera del país, entre "moyanistas" y "kirchneristas".

* Con información de Télam y EFE.