Paul Manafort, el exjefe de campaña del ahora presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aceptó declararse culpable ante una corte federal de delitos de fraude en el marco de la investigación de la trama rusa que lidera Robert Mueller, según medios estadounidenses.

De acuerdo con la presentación de la corte, el nuevo cargo que se le imputa a Manafort es el de conspiración contra los Estados Unidos para obstruir a la justicia. Manafort, que ya fue declarado culpable de ocho delitos de fraude hace tres semanas, reconocerá de esta forma su responsabilidad en los cargos de conspiración y obstrucción a la justicia con el objetivo de evitar el juicio previsto para el próximo 24 de septiembre y un potencial tercer juicio.

El exasesor de Trump, acusado de delitos que podrían acarrearle pasar el resto de su vida en prisión, alcanzó así un acuerdo con la fiscalía especial que investiga la llamada trama rusa en busca de una reducción de la condena final. Aunque los detalles aún no han trascendido se espera que la información se de a conocer en una rueda de prensa preparada especialmente para el caso.

Manafort supuestamente trabajó entre 2006 y 2017 para Gobiernos extranjeros, incluido el Ejecutivo prorruso del expresidente ucraniano Víktor Yanukóvich (2010-2014), y para oligarcas rusos, a los que ayudó a mejorar su imagen en Washington sin comunicárselo a las autoridades, lo que constituye un crimen. El proceso contra él es producto de la investigación de Mueller, pero no está relacionada directamente con las actividades que desempeñó entre marzo y agosto de 2016 en la campaña de Trump.

Se espera que este acuerdo con la justicia sea un duro golpe para Trump, que el mes pasado elogió a Manafort por no ceder ante la presión de los jueces como si lo habría hecho, según su punto de vista, Michael Cohen.