Berlín. La canciller alemana, Angela Merkel, dijo este jueves que los problemas del euro ofrecían una oportunidad para que la Unión Europea fortalezca su unión política y económica, y no sólo la suerte de la moneda común.

Durante una ceremonia en la ciudad alemana de Aachen, Merkel dijo que el futuro de la UE estaba en juego en el marco de los desafíos que enfrenta su unión monetaria.

"Si el euro cae, no sólo la moneda cae. Europa cae también, junto con la idea de la unificación europea. Tenemos una moneda común, pero no una unión política y económica común. Y esto es exactamente lo que debemos cambiar", afirmó.

En un discurso transmitido en vivo por la televisión alemana, Merkel señaló que la crisis por el futuro del euro "no es cualquier crisis, es la prueba más fuerte que Europa ha enfrentado desde 1990, quizá en los 35 años previos".

"Esta prueba es existencial, debe ser superada. Si no se logra eso, las consecuencias para Europa y más allá son impredecibles", sostuvo la canciller.

La crisis de deuda en Grecia puso en jaque al euro al crecer el temor a un contagio a otras economías débiles del área como España y Portugal.

En la década desde que el euro fue creado, Alemania se resistió a la idea de reforzar la coordinación de las políticas económicas, temerosa de que países como Francia pudieran aprovechar una discusión de ese tipo para intentar ejercer influencia sobre el Banco Central Europeo.

Pero el temor a un contagio obligó a Merkel a retirar su resistencia a una coordinación más estrecha.

La canciller se mostró confiada en su discurso de que Europa logrará salir de la crisis.

"El euro es más que nuestra moneda. Es el logro más importante de la integración europea hasta ahora. Y me apego a mi visión de que algún día, todos los miembros de la Unión Europea tendrán al euro como moneda", dijo Merkel.