México D.F. Una compleja situación enfrenta el paquete de reformas políticas enviadas por el presidente de México, Felipe Calderón, pues diputados opositores anunciaron que no aprobarán la propuesta.

La Jornada informó que parlamentarios del PRI, PRD, PT, PVEM, Nueva Alianza y Convergencia señalaron que no respaldarán la iniciativa presidencial, sino que una reforma que fortalezca los controles del Congreso de la Unión al Ejecutivo.

Los parlamentarios rechazaron las críticas que les hizo el mandatario la semana pasada.

Así las cosas, sólo Acción Nacional mantendrá la defensa de las reformas, argumentando que con ellas se trata “de romper autoritarismos”.

Al presentar la postura de su bancada al iniciarse el periodo ordinario de sesiones, el priísta Rubén Moreira Valdés afirmó que el presidente Calderón no ha sabido conducirse respetuosamente frente al Legislativo, sino “con resabios personales, partidistas o intereses particulares”.

Anticipó que el tricolor no apoyará restringir las atribuciones del Congreso, ni las de los estados, o disminuir su capacidad de operación. “La división de poderes no significa debilitar al otro, sino fortalecer y hacer eficiente nuestra vida institucional”, aseguró.

Y llamó a las otras fracciones parlamentarias a restaurar la obligación presidencial de entregar y leer su Informe ante el Congreso de la Unión.

En el PRD, el vicepresidente de la mesa directiva, Jesús Zambrano Grijalva, calificó la reforma política como una serie de parches que “ya no sirven, mucho menos en un retorno al pasado autoritario que hasta los mismos priístas cuestionaron en el Senado”.

Además rechazó una reforma fiscal que se limite a generalizar el IVA y cambiar la tasa a 12%, argumentando que se requiere una modificación de regímenes especiales. Zambrano señaló que “paguen los que no pagan. El IVA a alimentos y medicinas sería un atentado a las grandes mayorías y un golpe a los sectores productivos”, expresó.

Por su parte, Jaime Vázquez Aguilar de Nueva Alianza anunció que su bancada presentará su propio proyecto de reforma política, que se centre en nuevas reglas de representación, fortalecimiento de los partidos y endurecimiento de las medidas de fiscalización al gasto público en campañas.

En el PT, Amadeo Espinosa, indicó que su bancada está en contra “de ser cómplices en la aprobación de una reforma deshilvanada, parcial y perversa” como la de Calderón.

Agregó que “apostamos por hacer realidad un amplio catálogo de instrumentos de democracia participativa, no sólo el plebiscito, el referendo y la iniciativa ciudadana, sino también la revocación de mandato, el presupuesto participativo, consulta ciudadana y la auditoría social como control del ejercicio de los recursos públicos”.